Los XXX Juegos Olímpicos se celebrarán desde hoy y hasta el 12 de agosto en Londres, la primera ciudad en ser sede olímpica en tres ocasiones: 1908, 1948 y 2012. Ahora el evento deportivo multidisciplinario reunirá a más de diez mil atletas de 204 Comités Olímpicos Nacionales, en 26 especialidades.
Los Juegos Olímpicos actuales se inspiraron en los del siglo VIII a.C organizados por los antiguos griegos en la ciudad de Olimpia, entre los años 776 a.C. y el 393 d.C. En el siglo XIX, surgió la idea de realizar encuentros similares a los de la antigüedad, los que se concretarían gracias a las gestiones del noble francés Pierre Frèdy, en una primera edición llamada Juegos Olímpicos de la Era Moderna, realizada en Atenas.
¿Qué beneficio reportarán las Olimpiadas de Londres 2012 a una economía en recesión como la británica? La historia económica del olimpismo coincide en señalar a los Juegos de Munich de 1972, manchados por el terrorismo palestino, y los de Montreal de 1976, que dejaron un agujero por más de una década en las cuentas públicas, ocasionaron fuertes pérdidas a las naciones anfitrionas. La inversión pública final para los Juegos 2012 fue de 9298 millones de libras equivalente a 11.865 millones de euros, a pesar de que cuando Londres ganó la candidatura, en 2005, las primeras estimaciones cifraban el esfuerzo del contribuyente en algo más de 3000 millones de libras.
Como señal de los tiempos de austeridad que atraviesa Europa -el Reino Unido sufre su segunda recesión en tres años-, los organizadores destacan que todavía quedan 611 millones de euros no comprometidos. El primer ministro, David Cameron, ha cifrado el beneficio que reportarán los Juegos en unos 20.000 millones de euros. El 57% provendrá de la actividad económica generada por los más de 800 contratos de obra y servicios para construir la infraestructura olímpica y se estima en un 12% los beneficios que dejará el turismo atraído por las Olimpiadas.
Es de augurar que a lo largo de estos quince días se cumpla con el objetivo señalado en la Carta Olímpica, al indicar que el deporte se debe poner siempre al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana.
