Esas viejas tapias sanjuaninas que aún subsisten en los departamentos más alejados, forman parte no sólo de la arquitectura de pretéritos tiempos, sino que además constituyen uno de los tantos rasgos del paisaje cultural local. El genial músico y compositor sanjuanino Hermes Vieyra las rememora espléndidamente en su bella zamba "Viejas tapias de mi tierra". De tradición europea, comenzaron a construirse desde tiempos coloniales, siendo una forma barata y precisa de fijar límites de las propiedades, como también de construir corrales para albergar a los animales.
Según uno que otro iglesiano, que aún recuerdan la técnica, sólo se necesitaba tierra para hacer el barro, "algo de monte, como la jarilla o la paja", para darle consistencia y que no se agrietara, y luego preferentemente con maderas o tablas finas de álamo se las encofraba, hasta que tomaran resistencia o se endureciera el barro. Una de las tapias más extensa que he observado, se encuentra en Tudcum (Iglesia). Esta se encuentra a la entrada de la legendaria propiedad de doña Lilia Riveros de Fa, llamada "Las Allpa Shulka", donde esta bondadosa mujer levantó una rústica casa.
El tapial es larguísimo, y si bien se encuentra erosionado, mantiene esa fisonomía romántica y novelesca. Constituye una vista hermosa ver esta tapia, que sigue las líneas ondulantes de las lomadas y socavones del lugar. En Iglesia es numerosa la cantidad de tapiales que forman parte de antiguas construcciones. Sobre la calle Santo Domingo, que atraviesa Rodeo, las tapias se confunden con el panorama, siendo tan comunes que a veces no nos percatamos de ellas. Tan típicas son estas construcciones, que originaron topónimos, por ejemplo la localidad de Las Tapias en el departamento Albardón.
Según los historiadores también se la denominaban "Las Tapiecitas", tal nombre provendría de los restos de unas tapias que encontraron los primeros pobladores españoles. Fue tan relevante este punto que la actual calle Salta (antes Urquiza) que atraviesa de Sur a Norte el departamento Chimbas se llamó "Calle las Tapias", nombre que aún registran los chimberos más antiguos. Otra historia análoga sucede con la localidad del mismo nombre, en el departamento de Angaco, donde se venera en una capilla la imagen del Niño Jesús. Remotas tapias originaron el actual topónimo.
Por último, recordemos, entre tantos escritos más, que don Domingo F. Sarmiento evoca estas construcciones en "Recuerdos de provincia", cuando habla de su hogar: "La casa de mi madre, la obra de su industria, cuyos adobes y tapias pudieran computarse en varas de lienzo tejidas por sus manos para pagar su construcción…".
