El intérprete máximo de nuestra música rioplatense nos legó un repertorio nunca igualado por su llamativa variedad, totalizando la asombrosa cantidad de 30 géneros musicales que van desde el folklore (zambas, chacareras, rancheras, cuecas y tonadas) predominante en sus años iniciales, hasta los fox-trots, rumbas, shimmys, pasodobles y fados de la etapa neoyorkina, sin olvidar desde luego los valses, tangos y milongas que para la gran mayoría de sus admiradores constituyen su éxito mejor.

En la que corresponde considerar como su etapa discográfica inicial allá por 1912, grabó 14 piezas como solista (en realidad fueron 15, pero los discos incluían sólo dos, una por cara, quedado así en el comercio 7 pares) todas folklóricas, comenzando con un vals, "A Mitre”, y continuando con estilos, vidalitas y una cifra, "Yo sé hacer”, todas obras de museo difíciles de encontrar y que muy rara vez se las escucha aunque sólo fuese por su valor histórico, ya que aún estaban lejos las grabaciones eléctricas y el sonido hoy resulta poco grato pese a todos los intentos de recuperación de la tecnología actual.

Es en 1917 cuando vuelve Gardel a grabar continuando con un absoluto predominio del género gauchesco, cuecas, estilos, tonadas, zambas y canciones, pero ya con un modesto asomo del tango que interviene con "Mi noche triste” frente a un total de 20 piezas camperas, con el único acompañamiento de la guitarra del "Negro” Ricardo. Fue en 1920, ocho años después de aquellos primeros discos, cuando comienzan los tangos a mostrar una presencia más significativa frente al género campero que interpretaba entonces a dúo con Razzano, y así encontramos que de un total de 23 grabaciones 6 de ellas fueron tangos por Gardel como solista, alcanzando de este modo un 25 % del repertorio del Zorzal.

Recién encontramos al tango con una incidencia mayor en la lista de sus registros a partir de 1922, pues en ese año graba 44 piezas de las cuales 20 son tangos, acompañado ahora en guitarras por Ricardo y Barbieri, para de este modo saltar a un 45 % del repertorio discográfico. Y fue por fin en 1923 cuando de las 52 piezas registradas 34 fueron tangos, siempre con Ricardo y Barbieri, para superar por primera vez con música ciudadana la mitad del repertorio. A partir de entonces la proporción de tangos sobre los demás géneros musicales se estabilizó alrededor del 75% para alcanzar un máximo del 90% en 1926. Resulta entonces que los 56 valses y las 175 canciones camperas (zambas, estilos, vidalas y tonadas) grabados en gran medida a principios de la década del ’20, constituyen sin dudas una proporción nada despreciable en la discografía gardeliana.

Durante la actuación de Carlos Gardel en los Estados Unidos prevalecieron en su repertorio grabado canciones como "Estudiante”, "Cuando tu no estás” y "El carretero”, las rumbas como "Sol tropical” y las milongas como "Milonga de mis amores” y "Milonga sentimental”, quedando nuevamente los tangos relegados a un 40% (1934), pero alternando en esta ocasión con fox-trots y shimmys en cambio de las tonadas y chacareras del período inicial.

De este modo, al analizar los géneros musicales del repertorio total de Carlos Gardel, sobre unas 909 grabaciones realizadas entre 1912 y 1935 según los catálogos conocidos, observamos que no mucho más de un 60 % fueron tangos, porcentaje alcanzado por el amplio predominio de nuestra música ciudadana en sus grabaciones del periodo 1924 a 1931, coincidiendo notoriamente con sus viajes a Barcelona y Paris, donde el tango argentino estaba haciendo furor ante la llegada de compañías teatrales y orquestas del género. Pero analizando el total de su discografía, no resulta muy equivocado considerar a Carlos Gardel antes bien como un cantor de alcance nacional, por el amplio predominio de las zambas, estilos, cuecas y vidalas de sus años iniciales, para recién definir un periodo netamente porteño en la última mitad de la década del ’20 y, finalmente, alcanzar la cumbre en toda América y parte de Europa con un repertorio internacional entre 1932 y 1935.