Investigaciones educativas y varias experiencias a nivel nacional e internacional, ponen énfasis en que la clave para elevar la calidad de la educación, no está en la mejoría de los insumos educativos muchas veces (programas, libros, contenidos) sino en la capacidad de organización de las escuelas y en el empeño que muestran para orientar responsablemente sus tareas con el propósito de que todos los alumnos aprendan. ‘Si los docentes, supervisores, alumnos y padres forman una auténtica comunidad escolar, esta tendrá la capacidad de identificar sus necesidades, problemas y metas realizables, orientadas hacia la mayoría de la calidad del servicio educativo. Un rasgo de esta nueva era, es el saber científico tecnológico. Una ‘sociedad del conocimiento” es una forma social superadora de las actitudes con igualdad de oportunidades. Considero según mi experiencia, que también hay condiciones básicas importantes frente Al futuro: conocimientos, pensamiento lógico y valores, que sólo el sistema educativo y desde la escuela y la familia se da. Una escuela exitosa es aquella que mejora en forma permanente, que confía en que todos sus alumnos pueden aprender. Una escuela que se responsabiliza de los aprendizajes de los alumnos y sus docentes estudian y se actualizan. No puede dejar de incluirse las TICs (Tecnologías de la Información y Comunicación) en la escuela. ‘Es necesario construir sobre lo construido y aumentar las articulaciones de los distintos niveles entre la Secundaria y la Universidad. Aunque ya se tuvo hace varios años, experiencias de este tipo y la no continuidad de las políticas educativas no priorizó este aspecto. Cabe destacar como auspicioso el hecho que el Ministerio de Educación y Universidad Nacional se unieron para articular niveles e instrumentar el módulo de las TICs en la Escuela Secundaria Jorge Luis Borges. Pudieron dialogar, escucharse llegar a acuerdos y dejar de argumentar quién es el responsable del fracaso escolar. La educación se arregla entre todos. Por ello ya comenzó la capacitación de esos docentes. Pero también mi experiencia dice que la escuela requiere de diagnóstico como todo proyecto, indicadores de gestión (saber cómo estamos frente a nuevas instituciones) contar con planes de mejoras y una evaluación y autoevaluación permanente. Sin dejar de considerar lo que le corresponde al Estado. También un personaje clave es el supervisor, como líder y mediador entre dos zonas. La zona de decisión, política de la gestión y la zona territorial de las instituciones en la que emergen estilos y los sellos distintivos de cada escuela. Es el facilitador, que anima procesos de conocimiento, es el que ayuda a pensar, generar espacios y tiempos para socializar y compartir. (‘El rol del supervisor”, Silvina Gvirtz María Eugenia de Podestá: Piedra Libre: Libros).

Pero no podemos dejar de reconocer más allá de este encuadre un reciente informe sobre la ‘Calidad Educativa en América Latina elaborado por una comisión de expertos y ex ministros de educación quienes expresan: ‘Los alumnos flojos en Matemáticas, Lectura y Ciencia. El informe destaca que los niveles de aprendizaje son en extremo bajos y desiguales y que los niños y jóvenes latinoamericanos, simplemente no están aprendiendo a niveles aceptables. Latinoamérica se sigue distanciando con respecto al resto del mundo desarrollado y emergente. El informe precisa que en las regiones del Noroeste y Cuyo, los alumnos se desempeñan por debajo del promedio nacional en Matemáticas, Lectura y Ciencia”.

Pero otro tema dentro de estas escuelas exitosas cabe consignar los salarios de los docentes en forma completa con todas sus asignaciones como ‘El fondo compensador” que no llega en tiempo y forma de Nación y la provincia debe asumirlo. Es necesario una verdadera ‘Ley de financiamiento educativo’. Todos estos aspectos hacen a la calidad educativa y escuelas inteligentes. Hay que romper con la idea del docente trabajando solo en el aula y el director sólo en la escuela. Todos podemos aprender de otros, si estamos listos para trabajar en equipo y lograr la tan ansiada calidad educativa.