Disponer de calles y caminos en buen estado en los principales circuitos productivos departamentales, es prioritario para alcanzar un mayor desarrollo en la actividad agrícola provincial. Para ello existen una serie de alternativas que van desde la tradicional pavimentación con tratamiento bituminoso, hasta el enripiado consolidado mediante componentes químicos o sales, o la colocación de adoquines, a lo que están acudiendo algunos municipios.
Cualquiera de los recursos que se utilicen puede llegar a convertirse en una solución, en la medida que se trabaje previendo llegar al verano o a la época de cosecha con la mayor cantidad de kilómetros en buen estado de tránsito. En promedio se calcula que los departamentos con predominio de zonas rurales tienen al menos, cada uno, alrededor de 10 kilómetros de calles que requieren mejoramiento.
En el transcurso de este año, la mayoría de las comunas han tenido acceso a fondos que han podido destinar a los anhelados pavimentos, tanto en sectores urbanos como rurales, mientras que hay otras que han anunciado ambiciosos programas de mejoras de calles, que sus respectivas comunidades esperan que se concreten.
En la mayoría de los departamentos se conocen perfectamente las necesidades que se establecen en materia de comunicación vial cuando se intensifica el tránsito de camiones y camionetas, o cuando las lluvias dejan intransitables algunos sectores en plena época de cosecha, en las viñas o en las chacras.
Agilizar los proyectos o los trabajos en ejecución debería ser una consigna en cada municipio, demostrando capacidad de gestión y empeño en la tarea encomendada por la propia comunidad.
