Una vez más se ha instalado la discusión sobre el aborto, luego que en la provincia de Entre Ríos una niña de 11 años quedara embarazada tras una violación. En estos días se han escuchado diversas voces invocando la necesidad de que se realice el aborto. Resulta loable la declaración del ministro de Salud entrerriano y especialista en cirugía, Hugo Cettour, quien aseguró que, luego de la primera presentación, el equipo médico que revisó a la niña dijo que no corresponde el aborto en este caso ya que no entra dentro de las pautas legales en las que debe permitirse interrumpir el embarazo. "Una vez que la niña tuvo su primera ovulación, tiene las condiciones físicas para sostener un embarazo. La naturaleza es sabia, habrá que tener cuidados al momento del parto y programar una cesárea", agregó.

La criatura que esta niña de 11 años lleva en su seno no es un cúmulo de células sino una vida que merece tutela, protección y defensa. La valiosa sentencia emitida el 18 de octubre de 2011 por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea señala que "constituye un embrión humano todo óvulo humano a partir del estadio de la fecundación, todo óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura y todo óvulo humano no fecundado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis". Es que toda la terminología biológica que distingue, desde el punto de vista descriptivo, entre las diferentes etapas del desarrollo (cigoto, mórula, blastocisto) tiene exactamente el mismo valor que la que se emplea para describir las etapas posteriores en el desarrollo fetal y post natal (niño, adolescente, adulto). Por eso la solución no es matar al niño, sino tratar de salvar la vida de los dos.

Resulta ejemplar el caso presentado en agosto de 2011 en nuestra provincia, cuando una joven de 23 años con un 80% de incapacidad total y permanente fue violada y al quedar embarazada, la gente humilde del barrio se acercó para ayudarla a salvar la vida naciente. A ese bebé, normal y sano, la solidaridad y la fe en la vida le concedió crecer en el seno de su madre junto a su familia y así pudo evitar una sentencia de muerte.

Siempre resulta condenable toda violación y le corresponde a la Justicia encontrar al culpable, pero el aborto es siempre un crimen abominable.