
Decía el filósofo Ortega y Gasset que, para poder habitar en un mundo natural, había que construir un mundo artificial superpuesto al natural ya que "el hombre es un ser radicalmente extraño en la Naturaleza". Esto fue lo que se hizo: construirlo. De diferentes maneras, según la época.
Y para alimentarse existían animales para cazar, peces, en fin, recursos naturales, a los que se agregaron primero la agricultura y otros factores que nos llevaron a tener lo que tenemos.
Tenía razón Ortega, porque el ser humano tiene que luchar contra la Naturaleza y dominarla para poder habitar. Sin embargo, a mi entender, él nunca imaginó que el ser humano pasaría de tomar todo lo que necesitaba para habitar, a ser un temible depredador de la naturaleza y un destructor de la misma.
A mediados de 1980 "científicos británicos notaron por primera vez un adelgazamiento dramático de ozono en la estratósfera, a unos 10 kilómetros por encima de la Antártida".
Y fue cuando nos surgió una pregunta inevitable:
¿PARA QUÉ SIRVE EL OZONO?
Sucede que el sol tiene muchas virtudes, como es el aumento de los glóbulos blancos en las personas, pero también un problema. Emite dañinos rayos ultravioletas, y la capa de ozono tiene la gran virtud de frenarlos y disminuir las posibilidades de cáncer de piel, cataratas y perjuicios a los animales y las plantas. De allí su importancia. Por eso es bueno recordar a quienes gustan tostarse al máximo al sol, que la piel tiene memoria, y a eso se debe la preocupación existente acerca del aumento del cáncer de piel.
El agujero de ozono se encuentra únicamente sobre la Antártida, y nos preguntamos qué es lo que destruye la capa de ozono.
"En 1986, la investigadora estadounidense Susan Solomon mostró que el ozono estaba siendo destruido por la presencia de moléculas que contienen cloro y bromo que vienen del clorofluorocarbono (CFC)".
Un año después, 1987, se emitió el Protocolo de Montreal que prohibía el uso del CFC en artefactos de todo tipo, lo cual mejoró un poco la situación y creó optimismo en algunos científicos, no en todos. Las Naciones Unidas respaldan a los primeros en un documento emitido el 09/01/2023, donde dice que "El restablecimiento del escudo protector del planeta ayudará a evitar hasta un 0,5 ¦C el calentamiento global. De mantenerse las políticas climáticas actuales, se espera que la capa de ozono recupere los valores de 1980 aproximadamente hacia 2066 en la Antártida, en 2045 en el Ártico y alrededor de 2040 en el resto del mundo". Esto se debe a que el cloro tiene una vida útil de 50 a 100 años.
SUPERDEPREDADORES
Sin embargo, no todo se debe a las acciones humanas. En el año 2015 el agujero de ozono de pronto se ensanchó considerablemente debido a la erupción del volcán chileno Calbuco. Un factor más a tener en cuenta.
En cuanto a la depredación, siempre hubo depredadores en la naturaleza, pero al mismo tiempo se mantenía un equilibrio ecológico. Hasta que llegaron los superdepredadores. Los seres humanos.
La tala indiscriminada de bosques produce desertificación (desiertos) y la desertificación afecta el cambio climático mundial. Todo influye: la contaminación del aire, la tierra y el agua, la aplicación inadecuada de los productos químicos y sus residuos, la caza y la pesca indiscriminadas. Por ejemplo, se están explotando las poblaciones adultas de peces a una tasa catorce veces superior a los mayores depredadores marinos.
CAZAR POR DIVERSIÓN
Incluso sin tener necesidad para su alimentación, los seres humanos cazan y matan aves y grandes carnívoros terrestres como osos, lobos y leones a nueve veces la tasa que estos animales depredadores se matan unos a otros en la naturaleza.
Tengamos esperanza. Algún día, no sé cuándo ni cómo, las cosas cambiarán para bien. Ojalá que sea pronto.
Por David Schabelman
Arquitecto. Profesor Emérito de la UNSJ
dschabelman@gmail.com
