
La venta de maquinaria agropecuaria registró durante el año pasado una facturación de $281.127 millones, lo que representó un aumento de 64,4% respecto a 2021, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Por rubros, la facturación por la venta de cosechadoras aumentó 78,5% interanual; la de los tractores, 78,4%; los implementos agropecuarios, 51,2%; y sembradoras, 48,3%. El total de unidades vendidas de cosechadoras registró el mayor incremento interanual en el acumulado de 2022, con 22,1%.
Por su parte, en el caso de los tractores las unidades comercializadas crecieron 15,1%; mientras que los implementos agropecuarios y sembradoras experimentaron una disminución de 11,7% y 11%, respectivamente, respecto a 2021. En cuanto a la facturación de las maquinarias según su origen, en 2022 se observaron aumentos interanuales en cosechadoras e implementos de producción nacional del 92,5% y 53,8%, respectivamente. Mientras, en las de origen importado, los incrementos en la facturación alcanzaron al 32,3% en los implementos y de 10,9% en cosechadoras.
En el cuatro trimestre de 2022, la facturación fue $74.774 millones por la venta de este tipo de aparatos, lo que representó un aumento de 41,3% en relación con el mismo trimestre de 2021.
Entre octubre y diciembre pasado la venta de tractores alcanzó a $30.950 millones, lo que representó una suba de 77,1% en comparación con el cuarto trimestre de 2021. En tanto, la facturación por venta de cosechadoras, sembradoras e implementos aumentó 50,5%, 17,0% y 16,9%, respectivamente.
En cuanto al total de unidades vendidas, todos los segmentos de maquinaria registraron caídas interanuales. En el cuarto trimestre de 2022, las sembradoras exhibieron la mayor disminución respecto a igual trimestre del año anterior, con una caída del 35% en las cantidades comercializadas; seguida por implementos agropecuarios (-32,6%); cosechadoras (-14,6%); y tractores (-2,6%).
Las acciones suben por el apoyo a los bancos
A todo esto, una atmósfera distinta a semanas pasadas, se respiraba en las últimas horas, debido a que las acciones mundiales subían. Pero la sensación de optimismo no era lo suficientemente sólida como para golpear con fuerza a activos refugio como los bonos o el oro. Mientras tanto, las acciones en Asia subieron después de que los planes del conglomerado chino Alibaba de dividirse en seis unidades impulsaran los valores tecnológicos.
En tanto la venta de activos de Silicon Valley Bank (SVB), el prestamista regional que se hundió a principios de mes, ha contribuido a apuntalar el apetito por el riesgo de los inversores. Ciertas medidas de tensión en los mercados han disminuido, impulsando a la renta variable, las criptomonedas y las materias primas en las dos últimas semanas.
El contexto económico es más saludable que hace seis meses y, pese a algunos paralelismos con la crisis financiera de 2008, los problemas actuales del sector bancario parecen más contenidos por ahora. No obstante, dada la incertidumbre sobre las perspectivas de las tasas de interés mundiales, el ambiente es de nerviosismo.
Por agencias Télam, Reuters y
Redacción DIARIO DE CUYO
