José Luis Gioja, como es su costumbre, terminó haciendo lo que quiere y no lo que el resto le pide. Se fue. Así de simple y de concreto. Es el mejor candidato del PJ, es el que más mide, es el dirigente sanjuanino que mejor relación tiene con el Gobierno nacional y también con el candidato a presidente de mayor intención de voto. Y así y todo, se va. Una locura inesperada para los peronistas y para los opositores por igual. Por el cambio de humor que produjo en San Juan, por muchas obras y por esta decisión, Gioja ha logrado pasar al salón de los mejores gobernadores de la provincia, sin lugar a dudas. Sólo el rigor periodístico de someterse a la obligatoriedad de comparar puntillosamente su trabajo con el del resto de los mandatarios impide afirmar con todas las letras que está terminando la mejor gestión que alguien haya hecho al frente del Poder Ejecutivo local. ¿Qué pasará ahora? El peronismo deberá demostrar que está en condiciones de seguir gobernando sin internas expuestas. Hay una garantía que, a su vez, es lo único claro hasta hoy: Gioja seguirá liderando. Después hay un mar de preguntas sin responder: ¿Qué hará? ¿Quién será el sucesor? ¿Se irá a Buenos Aires con Daniel Scioli? Ninguna de esas preguntas tienen respuestas aún, aunque no queda mucho tiempo para que se develen.
Los pro y los contra
Todos los opositores, muy lejos de las críticas, salieron a felicitar al mandatario luego de conocida la noticia. Eduardo Cáceres, del PRO, llegó a decir que "Para mí ha sido un orgullo haber compartido con él -Gioja- este tiempo en la política". Y que al Gobernador "lo vamos a recordar como uno de los mejores gobernadores de la historia de San Juan". Más o menos en el mismo tono, o tal vez un poco más prudentes pero en la misma línea, estuvieron Hugo Domínguez de la UCR y el senador Roberto Basualdo, ambos precandidatos a suceder a Gioja en el sillón de la vieja casona de Libertador y Paula Albarracín de Sarmiento.
La oposición tendrá una dura tarea a partir de ahora, que será la de salir a buscar estrategias para pelearle al candidato del oficialismo, sea quien sea. Se les cayeron las estrategias que, hasta el momento, pasaron por las críticas por la supuesta violación a la Constitución, las operaciones con medios nacionales por el mismo tema y las campañitas en las redes sociales, que tan buen resultado les dieron en la elección de hace dos años. Es muy probable que salgan a ponderar a Gioja para decir que no habrá otro como él y, de esa forma, intentar poner límites a la imagen del sucesor que designe el Gobernador. Puede ser una idea. Y la otra que se escuchó ayer en algunas entrevistas radiales es la de mostrar los problemas de arrastre nacional, como la desocupación, la caída del consumo o la inflación, entre otros. Es decir, es posible que la campaña a partir de ahora gire alrededor de las críticas al Gobierno nacional gracias a la relación que tiene el Gobierno provincial con la gestión kirchnerista. La imagen pública de Cristina Fernández en San Juan nunca fue muy mala, pero tampoco es excelente.
Las lágrimas
Cuentan que hubo varios dirigentes en la reunión de Gabinete donde Gioja comunicó su decisión el viernes en la noche que debieron tragar fuerte antes de soltar una vergonzosa emoción tras las palabras del mandatario. Es que el propio Gioja casi quiebra cuando les comunicaba que no sería candidato y terminó contagiando la emoción a más de uno de los presentes. Uno de ellos, el diputado Daniel Tomas, debió salir de la sala donde estaban reunidos porque no podía contener las lágrimas. Tomas vivió con Gioja las horas más difíciles, que fueron las del accidente en helicóptero. Pero desde antes ambos han tenido una relación que los involucra desde lo personal. Lo mismo con varios otros ministros y secretarios del Poder Ejecutivo. Nadie se esperaba esa decisión. Hasta segundos antes del encuentro de Gabinete, los colaboradores más cercanos al Gobernador apostaban porque el mandatario anunciaría una nueva candidatura. Muchos ministros incluso creían ciegamente que el encuentro sería de rutina. Las palabras cayeron como un tsunami. Lo mismo pasó en la opinión pública de la provincia: la noticia de "Gioja no se presenta como candidato a gobernador" que este diario en su versión digital publicó a las 20.38 del viernes y que reprodujo Telesol a la misma hora, anticipando al resto de los medios, inmediatamente se convirtió en la segunda noticia más comentada del día. No hay forma de medirlo, pero por los indicios, la novedad causó mucho impacto. Las lágrimas de Tomas son entendibles por la relación que tiene con el Gobernador, pero seguro hubo muchas otras personas que sintieron algo similar. Gioja, con muchos aciertos y también con profundos errores, supo ganarse a los sanjuaninos, los mismos que según las encuestas le pedían que se quede. Pero para ser fiel a su estilo, volvió a hacer lo que quiso: cerró la puerta de la gobernación, revoleó la llave y se fue.

