Me pareció oportuno preguntarle al menos convencional de los prominentes economistas de Estados Unidos, el Premio Nobel Paul Krugman, si coincide con ese diagnóstico. Krugman, que ha publicado el libro "¡Acabad con esta depresión!”, en el que señala que EEUU y Europa deben aumentar sus paquetes de estímulos para reactivar sus economías en vez de seguir recortando el gasto público, suele ser citado por los gobiernos populistas como un defensor de sus políticas de grandes gastos estatales.
Hace pocos, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner citó con entusiasmo uno de los blogs de Krugman en The New York Times, en el que el economista afirmaba que Argentina estaba siendo maltratada por la prensa internacional, y que el país había hecho las cosas mucho mejor de lo que estaban pintando los medios. Cuando le pregunté si cree que a los países populistas les irá mal, y a los responsables bien, Krugman se mostró más próximo a sus colegas convencionales de lo que muchos suponen.
"Lo poco que sabemos es que las viejas reglas aún tienen vigencia: si uno imprime dinero para cubrir sus deudas aun cuando la economía no esté en recesión, provocará una inflación alta. Si uno aplica políticas populistas irresponsables, eso perjudicará el crecimiento. De manera que no creo que Venezuela sea un modelo a imitar”, me dijo Krugman.
"Por otra parte, el sistema de libre mercado a ultranza no ha funcionado como se suponía. Hemos estado escuchando vaticinios de gran crecimiento para México desde hace décadas. Y aunque México no está terriblemente mal, sin dudas no ha tenido el despegue que se esperaba. Las economías que parecen funcionar mejor son las que aplican políticas intermedias, que son básicamente el libre mercado y políticas fiscales responsables, pero que también hacen serios esfuerzos por reducir la pobreza. Brasil es el ejemplo”, agregó.
Sobre Argentina, dijo que "no es una historia de éxito tampoco, aunque no está en la misma liga que Venezuela”. Según Krugman, "Argentina tuvo una notable recuperación de su crisis de los primeros años de la década pasada, pero claramente han seguido aplicando las políticas populistas durante demasiado tiempo. Si hubieran hecho un giro hacia políticas más moderadas en 2007, la historia de Argentina hubiera sido totalmente positiva. En cambio, mantuvieron el pie sobre el acelerador”.
Al preguntarle si era más optimista sobre Brasil o México, declaró que "aunque no soy un total pesimista con respecto a México”, Brasil parece mucho más promisorio. Aparentemente, parece haber un mayor espíritu emprendedor allí”, dijo.
¿Qué le aconsejaría al presidente electo de México, Enrique Peña Nieto? "México ha estado aplicando políticas económicas correctas, pero ahora necesita trabajar en todas las cosas aburridas pero imprescindibles, como la educación, la infraestructura y el Estado de derecho, verdaderos problemas en México.
