Valenzuela discrepa con algunas afirmaciones que hice en mi columna anterior, en cuanto a que Estados Unidos está perdiendo terreno en Latinoamérica -económico y político- y que el presidente Barack Obama debería proponer un ambicioso plan de cooperación regional. Esta columna citaba el hecho de que la participación de las exportaciones de EEUU a América latina han caído del 55% al 32% en la última década, según un informe de la Cepal. Algo parecido ha pasado con las inversiones. Mientras tanto, China ha reemplazado a EEUU como principal socio comercial de varias naciones sudamericanas, y empieza a emerger como importante inversor.

Pero Valenzuela, que dejará su cargo en los próximos meses, me dijo las cifras del volumen total del comercio e inversión no son tan significativas como el contenido. Los latinoamericanos están empezando a darse cuenta de que China compra casi exclusivamente materias primas y se niega a comprar productos con valor agregado, explicó. Comparativamente, EEUU compra en latinoamérica productos más sofisticados. "Los argentinos se han topado con un problema: están produciendo soja procesada, pero los chinos les dicen que no van a comprarla”, dijo Valenzuela. "Ellos sólo compran soja sin procesar para dar empleo a sus trabajadores en China”.

En cambio, EEUU ve a los países latinoamericanos como lugares en los que empresas de ambas partes pueden abastecerse mutuamente con partes o servicios para volverse más competitivas globalmente, añadió. Citó a México, en que 80% de sus exportaciones a EEUU son envíos entre empresas, tales como espejos para automóviles, o partes de computadoras. Asimismo, la gigantesca empresa de aviones brasileña Embraer exporta la mayoría de sus aviones a EEUU, y utiliza tecnología estadounidense para construirlos, dijo Valenzuela. Y afirmó que a los latinoamericanos les conviene más comerciar con EEUU, "porque pueden construir así cadenas de valor de alta tecnología que les resultarán mucho más beneficiosas para el futuro. Si los chinos no cambian su modelo para empezar a comprar productos con valor agregado, los latinoamericanos están perdiendo con su comercio con China”.

Mi opinión: Valenzuela tiene razón al decir que Washington le ofrece a Latinoamérica un modelo comercial más promisorio , suponiendo que China importe exclusivamente materias primas en el futuro. Sin embargo, no deja de ser lamentable que Obama no haya propuesto un plan regional para aumentar la cooperación hemisférica. Es cierto que Washington no tiene fondos para grandes proyectos, pero podría ofrecer mayor asistencia en áreas en las que sigue siendo el número 1, como ciencia y tecnología. Por ejemplo, ofrecer incentivos a las multinacionales estadounidenses para que establezcan centros de investigación en Latinoamérica, que actualmente sólo atrae el 3% de las inversiones mundiales en investigación y desarrollo.

Es cierto que EEUU tiene más para ofrecer a Latinoamérica que China. Pero el gobierno de Obama debe hacer algo para maximizar esa ventaja, porque de otra manera seguirá perdiendo terreno en la región.