El aprovechamiento integral del río San Juan es un anhelo histórico vinculado al desarrollo de la provincia, ya que la sistematización del principal curso de agua superficial es la columna vertebral de nuestra economía. Disponer de mayores reservorios para el riego, mediante la construcción de embalses, implica ampliar la frontera agrícola en los valles de Tulum, Ullum y Zonda, donde se concentra el potencial agroindustrial, o estar mejor preparados en tiempos de sequía como los actuales.

A la vez, los nuevos emprendimientos hídricos avanzan hacia la independencia energética, otra valiosa herramienta para un futuro sanjuanino con desarrollo sostenido, al potenciarse la capacidad de generación junto a las actuales presas de Caracoles y Ullum y Punta Negra, en avanzado nivel de ejecución cuya puesta en marcha se prevé para 2015. En esta proyección se encuentra el proyecto del dique El Tambolar, actualmente en proceso de elaboración de los pliegos para el llamado a licitación, mientras se busca financiamiento internacional para la construcción.

En busca de esos recursos, el ministro de Infraestructura de la provincia, José Strada, acompañó en su viaje viajó a Rusia al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, en una gira destinada a obtener financiamiento para diferentes obras destinadas a recuperar la matriz energética argentina, es decir, volver a un autoabastecimiento que elimine el actual drenaje de divisas para cubrir la demanda energética.

Según lo informado, en estas gestiones del funcionario sanjuanino junto a las autoridades nacionales del área, se buscará conseguir los fondos que demandarán los trabajos del dique El Tambolar, en cuyos pliegos para el llamado a licitación trabaja el organismo local encargado, EPSE, con las autoridades nacionales de la competencia. Se suma a esta premisa, otra obra hídrica de gran trascendencia, el Acueducto Gran Tulum, que permitirá optimizar el flujo, la potabilización y la distribución de agua la zona de mayor concentración poblacional de la provincia, con la cual se eliminarían las limitaciones impuestas por la captación actual y se asegurará la provisión del servicio por varias décadas.

Es de esperar que la financiación se consiga rápidamente, porque estas obras captarán mucha mano de obra ociosa por el freno minero.