Alrededor de mil millones de personas viven en la pobreza extrema -una séptima parte de la población mundial-, según los últimos relevamientos de los organismos multilaterales que siguen de cerca la evolución de las poblaciones indigentes con miras a programas de salvataje con metas a largo plazo.
El último informe lo difundió el Banco Mundial, coincidente con el inicio de la reunión de medio año del Fondo Monetario Internacional. Según el presidente del banco, Jim Yong Kim, el objetivo de la institución de erradicar la pobreza estructural para 2030 sigue firme porque es posible a pesar de la magnitud de la tarea, ya que para acabar con la pobreza extrema se necesitaría que un millón de personas la abandonaran cada semana durante 16 años. Esa población vulnerable viene descendiendo con respecto a las cifras de hace cuatro años, cuando se calculó unos 1.200 millones de personas viviendo bajo el umbral de la pobreza. Salir de esa situación implica un desafío enorme, pero es posible a juicio de Kim.
De cara al futuro, el presidente de la principal institución de desarrollo global sostiene que esta "migración” desde los estratos más pobres de la población plantea retos para generar un crecimiento sostenible e inclusivo conjuntamente con los países que necesitan complementar los esfuerzos internacionales para asegurar el crecimiento con políticas que aporten más recursos a los pobres, como los programas de transferencia de fondos condicionales y directos.
El Banco Mundial ha identificado a los cinco países que congregan al mayor número de pobres en el mundo. Son India, con el 33% del total; China, 13% y Congo 5%, que sumados suponen cerca de 760 millones de personas.
