Había nacido 9 meses después de la Revolución de Mayo en San Juan y su destino fue paralelo a la Patria, que daba los primeros pasos. Su verdadero nombre era Faustino Valentín, pero por alguna tradición, su familia lo llamó Domingo y el primer nombre quedó en el olvido.

Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) fue político, pedagogo, estadista, docente, periodista, gobernador, presidente, senador y un prestigioso escritor.

Todo lo que salió de su pluma fue motivado por la lucha y por la acción. Escribió con prisa, movido por la necesidad de decir. Las letras fueron un medio y no un fin. Su expresión respondió a su pensamiento, sin adornar ni pulir la frase.

Enérgico, agudo, implacable con sus enemigos, muestra en los escritos el espíritu pragmático, como un volcán en ebullición para defender su ideal de civilización, contra la barbarie. Autodidacta, muestra un estilo inconfundible con fluidez en la prosa descriptiva y narrativa.

El gran sanjuanino fue un escritor auténtico e impulsivo. Abogaba por la vitalidad expresiva del lenguaje, sin demorarse en recursos estilísticos. Mostró las características singulares del luchador en "Facundo" (1845) y entregó páginas tiernas en "Recuerdos de provincia" (1850). En sus libros está su historia y la historia de otros personajes de la época, casi con valor documental.

Prolífico escritor, las obras completas de Sarmiento comprenden 51 volúmenes, publicadas en Buenos Aires por su nieto Augusto Belín Sarmiento. Se componen de biografías, narraciones, apuntes de viajes, discursos.

"Facundo", es un libro de psicología individual y social, y más que la biografía del caudillo Juan Facundo Quiroga, es un tratado de sociología.

Desde el punto de vista literario, "Viajes por Europa, África y América" (1849), es posible que sea su mejor libro. Describe mediante cartas, con maestría, países costumbres y habitantes de los lugares que visitó. Su obra póstuma "Conflictos y armonías de las razas de América" (1883), tiene agudeza sociológica.

Entre otras obras se destacan "Argirópolis" (1850), "El general fray Félix de Aldao" (1845), "Vida y escritos del coronel don Francisco Javier Muñiz" (1855), "El tirano José Virasoro" (1860 ), "Vida de Abraham Lincoln" (1866) y "El Chacho" (1867).

En "Vida de Dominguito",(1886) se refiere a su hijo adoptivo Domingo Fidel Sarmiento, herido de muerte a los 21 años en la batalla de Curupayty.

Los vigorosos escritos de Sarmiento trasuntan su férrea e inconfundible personalidad. Sus libros proyectan su influencia en la narrativa y la ensayística del siglo XX. Ricardo Rojas lo consideró un sociólogo y un poeta de la acción.