Mientras el presidente electo Donald Trump impulsa una agenda negativa para América latina construir un muro en la frontera sur de Estados Unidos, renegociar o terminar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá, y aniquilar el Acuerdo de Asociación Transpacífico con países asiáticos y latinoamericanos- China está buscando llenar el vacío que podría dejar Estados Unidos en la región. 

A mediados de noviembre, poco después de las elecciones en EEUU, el presidente chino Xi Jinping visitó Ecuador, Perú y Chile. Fue la tercera visita del líder chino desde que asumió en 2013. Xi fue en tres años a 10 países latinoamericanos, casi como los 11 a los que ha ido el presidente Obama durante sus ocho años. En su última gira, Xi entre otras cosas inauguró la mayor presa hidroeléctrica de Ecuador, construida por una firma china con préstamos chinos, y exploró nuevas inversiones en infraestructura en Perú y Chile. 

A juzgar por lo que escucho de presidentes y diplomáticos, Xi ve una oportunidad para incrementar la presencia a pesar de la disminución del comercio e inversiones bilaterales entre China y Latinoamérica. El comercio con la región, que se disparó en los últimos 10 años y alcanzó su pico en 2013, disminuyó un 11% en los últimos dos años debido a la desaceleración económica china, según cifras de las Naciones Unidas. Sin embargo, China sigue siendo el primer o segundo socio comercial de Brasil, Chile, Perú, Ecuador, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay. 

La ofensiva de Xi comenzó antes de las elecciones estadounidenses. El presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski, que visitó China en septiembre, me dijo: en China "me trataron como un rey”. Kuczynski, ex banquero de inversiones de Wall Street, habló sobre inversiones chinas en puertos peruanos, ferrocarriles y quizás carreteras, y que "volví con la impresión de que tenían un tremendo entusiasmo por llevar a cabo estos proyectos”. 

Según dicen varios diplomáticos, las continuas críticas de Trump a México, el nombramiento del crítico del TLCAN, Wilbur Ross, como Secretario de Comercio y el anuncio del presidente electo de que anulará el Acuerdo de Asociación Transpacífico con países asiáticos y latinoamericanos será una oportunidad de oro para China en la región. 

Diego Guelar, embajador de Argentina en China, dice que en medio del actual clima antilibre comercio en EEUU y la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, China está emergiendo como el nuevo campeón mundial del libre comercio. China ya tiene acuerdos con Chile, Perú y Costa Rica, y puede firmar nuevos acuerdos con países latinoamericanos o expandir sus negociaciones de la zona de libre comercio asiático a países latinoamericanos en un futuro cercano. 

"El anuncio de Trump de eliminar el Acuerdo de Asociación Transpacífico fue un regalo para China”, me dijo Guelar. "Es un regalo no esperaba, envuelto en una caja de Tiffany y una cinta de seda”. 

Mi opinión: La mayoría de los países latinoamericanos quisieran mucho más aumentar sus vínculos económicos con Estados Unidos que con China. Esto se debe a que mientras que China compra principalmente materias primas como petróleo, minerales y soja, cuyos precios están deprimidos y que producen relativamente pocos empleos, EEUU importa más productos manufacturados de la región, que son más lucrativos y generan más y mejores empleos. 

 

Si toda la oferta de Trump para Latinoamérica es negativa -anticomercio, antiinmigración y sin cambio climatico- China llenará el vacío y ganará más influencia en la región.” 

 

 

Los presidentes Pedro Pablo Kuczynski (der.) y Xi Jinping, tras firmar acuerdos bilaterales en el palacio de Gobierno en Lima, en noviembre.