Las vacunas activan las defensas naturales del organismo para que aprendan a resistir a infecciones específicas, y fortalecen el sistema inmunológico. 

La dura reflexión del máximo experto en enfermedades infecciosas de Estados Unidos, el doctor Anthony Fauci, referida a que la situación en torno al covid-19 empeorará si la gente continúa negándose a vacunarse, está basada en la propia experiencia estadounidense donde si bien las últimas semanas aumentó la cantidad de personas que accedieron a inocularse, hasta ahora sólo el 60% de la población está vacunada en momentos en que la variante "Delta" sigue contagiando a mucha gente. 

El panorama no es muy diferente en otros países del mundo, con casos muchos más graves como el de nuestro país donde los porcentajes de vacunación tanto de la primera dosis como de la segunda son muchos más bajos, en el orden del 55 y 30 por ciento, con pocas posibilidades de alcanzar la inmunidad de rebaño aconsejada para hacer frente a la pandemia.

 

Campaña mundial

La campaña de vacunación mundial contempla una serie inmunizantes producidos por distintos laboratorios de diferentes países. En la Argentina las vacunas con las que se está inoculando a la población son la Sputnik V, con una notoria faltante respecto de su segundo componente o dosis; Covishield; Sinopharm; Astrazeneca y ahora la Moderna que está siendo aplicada a menores con morbilidades. Para este segundo semestre del año se espera, con cierta expectativa, el ingreso de la vacuna Pfizer. 

El doctor Fauci pone énfasis en que los no vacunados están afectando a todos los demás, porque están permitiendo la propagación de la enfermedad, por lo que criticó a los que insisten en que la decisión de vacunarse es un tema de libertad personal. 

En ese sentido Fauci expresó que "los que no se vacunan están pisoteando los derechos de los demás al hacerlos más vulnerables".

 

Importancia de las vacunas

La vacunación es una forma sencilla, inocua y eficaz de protegernos contra enfermedades dañinas antes de entrar en contacto con ellas. Las vacunas activan las defensas naturales del organismo para que aprendan a resistir a infecciones específicas, y fortalecen el sistema inmunitario. Tras vacunarnos, nuestro sistema inmunitario produce anticuerpos, como ocurre cuando nos exponemos a una enfermedad, con la diferencia de que las vacunas contienen solamente microbios (como virus o bacterias) muertos o debilitados y no causan enfermedades ni complicaciones. 

El doctor Francis Collins, director los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades NIH (según sus siglas en inglés) sostiene que desde el inicio de la pandemia las personas están muy preocupadas en relación al tema de las vacunas y que la pregunta generalizada es si se va a lograr recuperar en algún momento la normalidad. Ante esto, Anthony Fauci cree que la situación planteada por el coronavirus se va a superar de la misma manera que se ha hecho en otros momentos de la historia ante otras enfermedades que se han combatido con su respectiva vacuna.

Expresó que en este caso este virus ya ha hecho que padezcamos mucho dolor e inconvenientes económicos y personales, pero que esto terminará porque los esfuerzos de la salud pública y la ciencia tendrán éxito al final.

"Obtendremos una vacuna definitiva y terapias para la enfermedad en los estadios temprano y tardío, lo que contribuirá a solucionar esta situación", manifestó.

Estamos en una época donde las vacunas tienen gran relevancia y en este sentido se ha determinado que la ciencia ya está en condiciones de avanzar en inmunizaciones que prevengan enfermedades en conjunto tales como el cáncer cervical, la difteria, la hepatitis B, entre otras. 

Todos los países del mundo deberían abocarse en esta nueva etapa a apoyar estos avances científicos dada la enseñanza que nos está dejando la pandemia del coronavirus.

 

 

  • Contribución a la salud

En la historia de la humanidad las vacunas siempre han estado presentes para contribuir con la salud de la gente. El objetivo es proteger a la población contra enfermedades graves, y en ocasiones mortales.

Hay tantas vacunas como enfermedades pandémicas azotaron al planeta que han llegado a ser obligatorias al estar consignadas dentro de los calendarios de vacunación de cada país. Así tenemos la vacuna BCG contra la tuberculosis; la Hep B, contra la hepatitis B; la poliomielitis, contra poliovirus; DPT, contra la difteria; DTP, contra tétanos; DTP, contra la tos ferina; Hib, contra el haemophilus influenza -gripe- de tipo B (Hib); Neumonocócica, para enfermedades neumocócicas; rotavirus; y las vacunas MMR, para el sarampión, paperas y rubeola. También está la vacuna VPH, para el virus del papiloma humano (VPH).

De la misma manera como todas estas vacunas se hicieron obligatorias y contribuyeron a erradicar enfermedades que se habían convertido en auténticas epidemias en el mundo, las distintas dosis de las vacunas contra el covid-19 merecen alcanzar el mismo status y ser exigidas en distintos ámbitos donde está en juego la posibilidad de contagios masivos.

 

Por Alfredo Correa
DIARIO DE CUYO