Nosotros somos el Estado y nos están atacando la libertad. Nosotros, ciudadanos somos su mejor custodia y no podemos borrar el logro de la democracia, no debemos ser vulnerables. Parecemos un bosque en llamas que te atrapa de una forma u otra. O dejas que alguien te lo arrebate o te pierdes defendiéndolo. Nuestras esperanzas, miedos, deseos, necesidades dependen del destino de nuestro país. ¿La oscura y difícil decisión de protegerlo podría ser tan noble y fuerte en un momento y al siguiente demencialmente débil?
Hay una enfermiza sensación por dentro, como que se fue toda el agua de la playa y somos pescados aleteando en la arena, viendo como se avecina el tsunami. No necesitamos la violencia, ni siquiera justificarla sólo porque sea algo cotidiano para los hombres que nos gobiernan. Hay que encontrar la forma de enfrentar el tsunami. La verdad es nuestra armadura. Nosotros somos el pueblo frente a la oscuridad y debemos ir todos a la luz. Juntos podremos porque se trata de patriotismo.
"El poder real es silencioso. El poder real de la verdad siempre sale. No se consigue ni puede perderse, es un bien, es lo que somos".
Si la gente se diera cuenta de lo que ha estado pasando las últimas décadas, puede que despierten y recuperemos a esta Argentina tan querida.
La verdad es aterradora, pero también poderosa y es la única y mejor herramienta que tenemos que no es fácil, cada una de las cosas difíciles sirven de lección. Son desafíos que permiten revertir fallas y hacer que todo dolor y sufrimiento valga la pena. Lo que está pasando no es fácil para nadie.
El poder real es silencioso, es oculto. El poder real de la verdad siempre sale. No se consigue ni puede perderse, es un bien, es lo que somos.
Dirigir nuestro país, ponerlo en movimiento es agotador. Los sacrificios, perdidas, muertes, y hasta el nivel de responsabilidad.
Esta historia debería terminar con nosotros haciendo lo correcto para nuestro pueblo. Restaurar la transparencia, la confianza, la administración, la República. No se puede perder el alma… como vemos que muchos altos dirigentes la están perdiendo.
¡Argentinos, reaccionemos! por el bien de nuestro país.
Por María Verónica Passeron
DNI 6.022.081
