Se ha puesto en marcha en nuestra provincia el llamado "Programa de Fortalecimiento Educativo de la Educación Vial”, impulsado por el Gobierno nacional, para ser aplicado en el último año del ciclo secundario en el ámbito de la enseñanza estatal como así también en los establecimientos de gestión privada.

La propuesta educativa es oportuna porque está dirigida a los adolescentes que por la edad están próximos a tramitar la primera licencia de conductor, lo que implica conocer las normas de tránsito y las medidas preventivas que deben respetarse para actuar con responsabilidad en la vía pública minimizando los riesgos cada vez mayores, si se tiene en cuenta la estadística de siniestralidad del país.

Tanto los contenidos de la bibliografía preparada al efecto por la Agencia Nacional de Seguridad Vial para el curso obligatorio, como la propuesta de una serie de actividades para ser desarrolladas por los docentes, apuntan a profundizar los alcances de las normas viales a respetar, los elementos de seguridad inherentes a la prevención, como así también los conocimientos básicos de primeros auxilios.

De acuerdo a las disposiciones oficiales, el dictado de este nuevo contenido curricular será de inmediato, es decir a partir del lanzamiento del martes último en San Juan, con una motivación práctica para los chicos. Consiste en un concurso para la elaboración de un video de 60 segundos de duración, con mensajes que fomenten las buenas conductas en el tránsito y la concientización vial y con importantes premios para la división ganadora.

La implementación de la educación vial obligatoria en San Juan, por parte de los ministerios de Educación y de Infraestructura de la provincia, era una asignatura pendiente y reclamada por la ciudadanía. Para citar un ejemplo, lo que aprenderán ahora los alumnos del secundario para rendir las pruebas para sacar la licencia de conducir, antes lo debían estudiar por su cuenta si pretendían aprobar las exigencias de Emicar.

Claro que cuando se habla de conciencia vial, el tema es mucho más profundo y deben despertarse las conciencias del educando en los primeros años de la enseñanza para que el chico gradualmente aprenda a ser un buen transeúnte en la vía pública, con estricto respeto a las normas básicas, desde la señalización para utilizar la senda peatonal, hasta todo lo que haga a una convivencia segura. Y el alumno transmite sus vivencias al seno del hogar, contribuyendo en forma indirecta a acentuar las conductas gratificantes.