Los profesores de ciencias reconocen el valor de la lectura como una herramienta para transmitir conocimientos, vivencias y paradigmas. El desinterés de los estudiantes, sus exiguos conocimientos, la disminución de las vocaciones científicas, el crecimiento del analfabetismo científico de la población, dan cuenta que la enseñanza de las ciencias se encuentra en crisis. 

 

La escuela debería estimular la lectura de textos de divulgación científica, incentivando la crítica. 

 

 

Se destacan los roles del libro y de la lectura en educación científica entendida como un proceso de adquisición de saberes, habilidades y valores integrados y vertebrados entre sí, que conforma cierta visión del mundo. Uno de los objetivos de este proceso consiste en comunicar al alumno parte del conocimiento que la humanidad ha adquirido, en distintos campos, a lo largo de la historia. En el caso específico de la educación científica es la presentación de situaciones problemáticas típicas a partir de las cuales, se va iniciando al alumno en los problemas y actividades características de las ciencias. Estas actividades si bien son diferentes, encuentran su común denominador en el lenguaje. Este puede ser oral, escrito, icónico y también puede expresarse a través del discurso de los docentes, a través de modelos o imágenes, libros de textos o publicaciones de divulgación científica. Dentro de estas distintas formas de expresión, la palabra escrita en general y los libros de textos en particular, continúa desempeñando un rol fundamental. Por lo tanto, si no se reconoce el valor y la importancia de la lectura, la consecución de los objetivos parece de improbable realización.

En la enseñanza media, el hábito de la lectura se haya bien establecido en algunas asignaturas que tradicionalmente se han caracterizado como las "más difíciles” dentro de la escuela secundaria: matemáticas, física y química, es decir, las tres materias "puntuales” de las ciencias exactas y naturales. Para comprender la importancia de la lectura en la enseñanza y aprendizaje de matemáticas, la física y la química debe devolverse el valor de la lectura, en ellas meramente a veces se consulta. Es necesario para transmitir no sólo conocimientos específicos de la materia sino también actitudes, ideas y vivencias.

La ciencia es parte de la cultura y el ejercicio de la lectura puede servir como vehículo para conducir a la realización de este hecho. Leer en clase de ciencias no es puramente un ejercicio ideal, sino que puede servir como un puente entre las teorías científicas y su aplicación en la vida social. Es fundamental para participar en una sociedad en la que la ciencia misma avanza rápidamente. La escuela debería estimular el placer por la lectura de textos de divulgación científica, incentivando la capacidad crítica. Si consideramos como otra herramienta pedagógica a las TICS (tecnologías de la información y comunicación) resaltan el rol del libro y de la lectura en la educación científica, entendido como un proceso de adquisición de saberes, habilidades y valores unidos entre sí.

La lectura no es sólo uno de los recursos utilizados durante toda la vida escolar, sino que puede convertirse en el instrumento fundamental a partir del cual se puede continuar aprendiendo durante toda la vida.