El Parlamento del Mercosur, conocido también como Parlasur, fue fundado en 2005 pero se presentó formalmente en San Miguel de Tucumán en 2008. En una primera etapa sus miembros fueron elegidos por los congresos nacionales y posteriormente, según su Protocolo Constitutivo integrado mediante el voto directo a partir de 2011 y simultáneo por la ciudadanía desde 2015 según un criterio de proporcionalidad atenuada.

Se trata de una asamblea parlamentaria que funciona como órgano no legislativo del Mercosur, el bloque regional constituido por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y, últimamente Venezuela. Si bien no tiene facultades decisorias, es un órgano independiente que ha sido concebido para desempeñar un papel político, pero en la práctica sufre de las mismas carencias de legitimidad y competencias que otros parlamentos regionales como el Parlacen, el Parlandino y, más aún, el Parlatino.

Los objetivos del Parlasur se direccionan a contribuir a la democracia, participación, representatividad, transparencia y legitimación social en el proceso de integración, teniendo en cuenta el pluralismo y la diversidad de la región. Sin embargo, a pesar de la acentuada legitimidad jurídica, no tiene legitimidad política, sin ninguna incidencia social aunque marque determinadas pautas que no por ser populares alertan el accionar político.

El actual presidente, el paraguayo Ignacio Mendoza, asegura se ha avanzado bastante en diálogo y entendimiento, pero falta implementar más la integración real. Por su parte, el jefe de la Delegación Argentina en este parlamento regional, Mariano West, reconoce que quizás no se ha avanzado lo suficiente, pero se ha creado una conciencia cada día mayor de la necesidad de estar unidos.

Debe rescatarse su ideario, que apunta a destrabar limitaciones comerciales, integrar las comunidades a procesos económicos complementarios, realizar acciones legislativas de armonización en materia ecológica, social, laboral, de transparencia y de lucha contra el crimen organizado, verdaderos problemas que los países del bloque no pueden solucionar en forma individual, pero al momento de concretar se presenta una absoluta ineficiencia. Hoy el Parlasur es una dura realidad de accionar retórico adornado con diplomacia.