Actividades como computación. gimnasia o música se aprenden en los CIC.

 

Por Alberto Palavicino (*)

Uno de los aciertos en las políticas públicas de hace unos años fue la implementación de los Centros Integradores Comunitarios (CIC). En ellos se llevan a cabo múltiples actividades para los pobladores de distintas edades y de ambos sexos. Actividades culturales, reuniones vecinales, sanitarias, sociales y talleres de diversa índole. En el transcurso del tiempo la provincia edificó estos centros en todos los departamentos con el fin de que sigan siendo epicentro de actividades diversas que enriquezcan la actividad comunitaria. En total suman 29 centros.

Los CICs son espacios públicos de integración comunitaria que tienen el objetivo de transformar la realidad en pos de la inclusión social, profundizando el desarrollo local de los distintos territorios y promoviendo los recursos de las comunidades. Constituyen un modelo de gestión y aplicación de las políticas sociales que fortalece la identidad cultural y comunitaria del territorio al que pertenecen. Los CICs proponen una profundización y desarrollo de las formas democráticas inscriptas en los espacios públicos de las diferentes comunidades, teniendo como eje el desarrollo local de cada vecindario.

Un ejemplo de ello sucedió hace unos días cuando la Municipalidad de Rawson entregó equipamiento al CIC de Médano de Oro, como así también anteojos para alumnos de distintas unidades educativas de esa comunidad. Esto a través del Programa del Gobierno de San Juan, gestionadas por el Ministerio de Salud Pública. Las presentaciones médicas realizadas hasta el momento suman 14.450 con 60 visitas de capitación activa de pacientes, 46 talleres preventivos, siendo 750 los beneficiados en temáticas enmarcadas en el programa 1.000 días, taller integral para la preparación de la maternidad, vacunación, higiene bucal, salud sexual y reproductiva.

Según el relevamiento realizado hace algunos meses por DIARIO DE CUYO entre los CIC, hay unas 6.000 personas, entre niños y adultos, que asisten a practicar deportes. Hay algunos centros comunitarios que dictan zumba, aerobics, hockey, vóley, atletismo, artes marciales y fútbol, entre otros deportes. Incluso, algunos tienen aparatos de gimnasia en el que dictan clases para personas con obesidad u otros problemas de salud. Las actividades culturales son muy atractivas. Clases de guitarra, artes plásticas, pintura en tela y hasta cerámica se dictan a diario. Además de las actividades fijas, los CIC brindan distintos tipos de servicios. Hay algunos en los que están las sedes del PAMI, el registro Civil y hasta hacen el cobro de facturas de servicios. Actividades, como entrega de bolsones de mercadería a jubilados y pensionados y tantas otras, son llevadas a cabo en estos centros. Debido a lo bien recibido por la comunidad, vale la pena que se multipliquen en la provincia y sean parte de una red de contención y servicios para los vecinos de toda la provincia. Esto podría servir para llevar a cabo estudios de diagnóstico con el fin de poner en práctica políticas que beneficien a las distintas comunidades. 

(*) Docente.