El claro mensaje de Domingo Faustino Sarmiento, para reflexionar.

En la plaza 25 de Mayo hay una frase del Maestro de América, Domingo Faustino Sarmiento. En ella dice: "Todos los problemas son problemas de educación". Las palabras del exgobernador de San Juan y expresidente de la Nación traspasan tres siglos: XIX, XX y XXI. Es por eso que cada sanjuanino que pasa por ese lugar y lee ese texto, seguramente se le quedará grabado en su mente y reflexionará al asociarlo de forma permanente a las distintas problemáticas de la provincia a lo largo de la historia, como del país en general. Y, es muy cierto. En toda clase de circunstancias, como por ejemplo la presente pandemia, que también afecta, una delicada crisis económica y social, entre tantas otras aristas. Por eso es que se nota, cada vez más, la necesidad de más y mejor educación. De más calidad y alejada de cualquier adoctrinamiento ideológico que tergiverse la libertad individual de las personas. Afianzar el sentido de pertenencia de una nación con una forma de vida representativa, republicana y federal. Es necesario más educación para actuar con responsabilidad ante eventos como los de esta crisis sanitaria, en la que se tienen que tomar todas las medidas preventivas de manera individual para que sea homogénea en lo colectivo. 

En ese sentido, hay que tener en cuenta que la posibilidad de vacunas para los países centrales o ricos podría llegar a aplicarse a mediados del año próximo, sin garantías de que sean del todo eficaces. Mientras que en los países periféricos o empobrecidos como Argentina, se especula que la vacuna podría venderse entre 2021 y 2022. Por tal motivo, la educación no puede esperar, como lo afirmó la canciller alemana Angela Merkel, cuando dijo hace unos días que "la prioridad número 1 en su país es la educación". Ese ejemplo debe servir para que las autoridades nacionales y provinciales elaboren un plan para que la educación presencial vuelva en el momento oportuno, con todos los protocolos y cuidados posibles para los alumnos primarios y secundarios, debido a que la educación básica es fundamental para el desarrollo de los niños y adolescentes en el aspecto de sociabilidad en todo el ámbito de la comunidad educativa. Además, hay un factor importante, el que los chicos llevan lo aprendido en la escuela a sus hogares, donde también aportan esos conocimientos adquiridos para transmitir a la familia sobre higiene, cuidados personales y familiares ante enfermedades, por ejemplo.

Es que la educación comprende un abanico amplio donde no se debe dejar nada al azar. Se tiene educar mejor para saber que el bien común, como lo indica la Constitución Nacional, beneficia también en lo individual. En cambio, el egoísmo de querer "salvarse" en lo individual y/o sectorial, perjudica a todos los ciudadanos por igual. Se debe aprender valores morales, por si no se tuvieron en las familias de procedencia, para ponerlos en práctica cuando se forme la familia propia. Se debe valorar el trabajo de los docentes y respetarse los unos a los otros. En definitiva, como lo enseñaba Sarmiento, hace falta más y mejor educación para tener un pueblo próspero.

 

Por José Correa
DIARIO DE CUYO