Tras el paso al costado de Daniel Reposo como candidato a procurador de la Nación, la candidata elegida por el Gobierno nacional para ocupar ese cargo es Alejandra Gils Carbó, quien desde 2004 es fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial.

La reforma constitucional de 1994 produjo un cambio significativo en la forma en que se organiza y controla el poder político en el país. En esa oportunidad, se incorporó a la Constitución Nacional la creación de un nuevo poder del Estado, el Ministerio Público, convertido así en el cuarto poder de la República. La Carta Magna dispone que el Ministerio Público sea un órgano independiente con "autonomía funcional y autarquía financiera, que tiene por función promover la actuación de la Justicia en defensa de la legalidad de los intereses generales de la sociedad, en coordinación con las demás autoridades de la República".

La ley que regula su funcionamiento explicita, además, que "ejerce sus funciones con unidad de actuación e independencia, en coordinación con las demás autoridades de la República, pero sin sujeción a instrucciones o directivas emanadas de órganos ajenos a su estructura". El procurador es el jefe de todos los fiscales nacionales y, entre muchas otras potestades, tiene la función de promover la actuación de la Justicia en defensa de la legalidad y los intereses generales de la sociedad, representar y defender el interés público en la mayoría de los asuntos judiciales y promover la persecución penal en todas las causas criminales.

Sus decisiones, tomadas individualmente y en soledad -por tratarse de un órgano unipersonal-, tienen impacto estructural y profunda jerarquía institucional. A su vez, el procurador tiene la capacidad de avanzar o demorar el desarrollo de las causas penales, de diversas otras maneras: por ejemplo, la asignación de recursos técnicos y humanos a las fiscalías para cierta clase de delitos.

En el caso de Daniel Reposo, y en relación con su idoneidad específica para el cargo, los antecedentes publicados por el Ministerio de Justicia revelaban que el candidato no reunía la experiencia y formación suficientes en cuestiones relativas a las funciones para las que había sido propuesto, aunque se desempeña en la Sindicatura General de la Nación (Sigen), órgano de control dependiente de la Presidencia de la Nación.

Las responsabilidades y actitudes necesarias para esa función son muy delicadas y exige la mayor idoneidad que garantice una real y equilibrada autonomía en su función.