Exportación de granos de Argentina con un panorama beneficioso.

La invasión rusa a Ucrania ha hecho saltar por los aires los precios de las materias primas, un escenario que en América latina podría beneficiar a los países exportadores de granos e hidrocarburos pero perjudicaría a los importadores, aunque tanto unos como otros sufrirán mayores presiones inflacionarias que erosionarán sus perspectivas de crecimiento económico para este año. 

Debido al rol estratégico de Rusia y Ucrania como importantes abastecedores de energía y alimentos, el conflicto bélico sacudió los mercados globales, temerosos de que las cadenas de suministro se vean severamente impactadas por la guerra y las sanciones económicas impuestas a Rusia. 

Latinoamérica no está significativamente expuesta a Rusia de manera directa en materia de inversiones y comercio. 

De acuerdo a datos de la consultora Capital Economics, el comercio con Rusia y Ucrania representa menos del 1,5 % de las exportaciones e importaciones totales de bienes de las principales economías latinoamericanas.

Con todo, y pese a la elevada incertidumbre sobre los alcances y el tiempo que durará el conflicto bélico, los expertos advierten de que la región sufrirá un fuerte impacto indirecto por la vía de los precios de las materias primas. 

Crudo y gas

Desde la invasión rusa a Ucrania, los precios internacionales de los hidrocarburos se han disparado por los temores a una interrupción del suministro procedente de Rusia, uno de los mayores productores globales de petróleo y gas. 

Los envíos a Latinoamérica de crudo y gas natural licuado (GNL) desde Rusia son muy limitados. No obstante, la región -con países productores y exportadores de hidrocarburos y otros que son importadores netos- sentirá los efectos de mercados internacionales de energéticos sobresaltados.

Argentina sigue desarrollando la gigantesca formación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, pero el saldo negativo en su balanza energética se acrecentará debido a la creciente necesidad de importar más volumen de GNL en el próximo invierno austral a precios muy superiores a los de 2021. 

Mercados agrícolas

El conflicto bélico también tiene fuertes repercusiones en los mercados agrícolas, donde varios países latinoamericanos tienen un fuerte peso a nivel global y donde los precios de granos y derivados se han disparado. Rusia y Ucrania concentran cerca de un cuarto de las exportaciones mundiales de trigo, cereal del que Argentina también es un importante productor mundial. 

Ucrania también es un jugador clave en el mercado de maíz, dominado por Estados Unidos, Brasil y Argentina. Es, además, junto con Rusia, un fuerte exportador de aceite de girasol, en competencia con éste y otros aceites vegetales producidos por Argentina y Brasil, países que se beneficiarán de mejores precios aunque tendrán una cosecha agrícola más pobre debido a la sequía. 

Por el contrario, países latinoamericano que necesitan importar granos temen los efectos inflacionarios. Si hay menos trigo para todos, va a haber un encarecimiento del precio y habrá un impacto en la canasta básica.

La guerra en la lejana Ucrania también podría engendrar una amenaza mayúscula para el sector agrícola en Latinoamérica: la escasez de fertilizantes.

 

Por Natalia Kidd
Agencia EFE