Necesitamos que la población y las autoridades conozcan el problema para tratar de conseguir soluciones a corto plazo porque dentro de pocos años no habrá especialistas para cuidar a los pacientes graves.

Un intensivista es un especialista en Medicina Crítica y Terapia Intensiva que está formado en cuidar y ofrecer la mejor calidad de atención a pacientes graves o críticos. Está entrenado, educado y certificado lo que garantiza los conocimientos y las habilidades necesarias para atender las patologías más graves con riesgo de vida: politraumatismo, insuficiencia respiratoria, cuidados post quirúrgicos, hemorragias cerebrales, etc.

La especialidad se obtiene por medio de residencias que duran aproximadamente 4 a 5 años, o una carrera de postrado universitaria de especialistas.

El intensivista es el médico más entrenado en el manejo de técnicas complejas (intubación oro traqueal, introducción de catéteres venosos centrales, colocación de marcapasos, etc.) y manejar altas tecnologías de soporte de vida y diagnóstica a la cabecera del paciente con riesgo de vida.

Desde hace unos años venimos alertando de la grave crisis que sufre la especialidad por la falta de nuevos especialistas y por las malas condiciones laborales, tanto en el sistema público como privado.

El 50% de los cargos de residencias para la especialidad en todo el país quedaron vacantes.

La falta de nuevos especialistas es porque la especialidad es poco atractiva para los jóvenes porque la especialidad es poco conocida. Es muy estresante, requiere tomar decisiones rápidas y estar siempre alerta luchando entre la vida y la muerte de cada paciente. Excesivo trabajo las guardias son activas de 24 hs y generalmente se trabaja todo el tiempo y no se duerme. Necesidad de capacitación continua que consume mucho de nuestro tiempo libre y se gana poco.

En Argentina hay un déficit de 1.500 intensivistas. El 30% de los especialistas tienen más de 40 años. El 42% realizan 2 guardias por semana. El 40% son mujeres (2 guardias por semana implica más de 100 días por año durmiendo fuera de su casa y ¡¡sin ver a sus hijos!!). El 40% no piensa terminar su carrera siendo intensivista y se pasan a otra especialidad.

Necesitaríamos que de alguna manera la gente y las autoridades conozcan la problemática y cuál es el trabajo del intensivista y mejorarle la calidad de vida para que esta especialidad que es tan necesaria no muera.

¿Cuáles son las soluciones? Dejar el sistema de guardias de 24 horas porque es inhumano. Las decisiones que se toman luego de 12 horas de guardia, con el sueño, el cansancio, pueden ser muchas veces erróneas y un error en cuidados intensivos puede costarle la vida al paciente. Declararla en todo el país actividad insalubre porque ya existe en varias provincias, se trabaja 24 horas con alto grado de estrés con pacientes infectados con gérmenes multirresistentes, el nivel de ruido es altísimo (sonido de los respiradores, alarmas, etc), nos exponemos a rayos X, etc. La insalubridad te permite reducción horaria, los enfermeros por insalubridad en vez de trabajar 8 horas trabajan 6 horas. Porque si 8 horas son insalubres para los enfermeros, 24 horas tiene que ser salubre para un médico.

Tener salarios dignos que nos permitan vivir con un solo trabajo. Jubilaciones anticipadas para que no se pasen a otras especialidades y porque un Intensivista mayor a 50 años ya no puede hacer guardias ni tomar decisiones rápidas y acertadas.

(*) Colegio Argentino de Terapia Intensiva.