Según el reciente estudio de una consultora privada, las empresas argentinas planifican contratar más empleados en los próximos dos años, una decisión que se respalda en los pronósticos de crecimiento de la Argentina, no obstante la crisis financiera global y sus repercusiones económicas en todos los mercados.
De acuerdo al Índice de Confianza Comercial, elaborado por la Consultora Regus, el 76% por ciento de las empresas más importantes del país espera ampliar la dotación de personal en los próximos dos años, que incluye a profesionales independientes, graduados y trabajadores a distancia, a fin de obtener una ventaja competitiva ahora y cubrir el crecimiento a partir de los próximos meses, señala el relevamiento. Se destaca, además, las modalidades del trabajo independiente y del remoto, que se están convirtiendo en una solución cada vez más aceptada para aumentar la dotación de personal y al mismo tiempo mantener la flexibilidad del sistema.
Más allá del optimismo que refleja el estudio del mercado laboral, frente a las luces de alarma que se encienden por el temor a un arrastre de la crisis europea que podría llegar a una recesión -si no se activan a tiempo los mecanismos de salvataje-, también debe recordarse la reciente advertencia de un sector empresario acerca de las expectativas salariales. Quien abrió el paraguas fue la Unión Industrial bonaerense al manifestar que repetir en las próximas paritarias los porcentajes de aumento concedidos este año, que fueron del 26 al 35 por ciento, sería "una barbaridad" que podría poner en riesgo el actual equilibrio macroeconómico. Es decir, repetir en 2012 los valores discutidos en los últimos convenios colectivos implicaría un quiebre en el balance que debe existir entre el salario como factor de consumo y el salario como costo empresario.
Otros sectores de la economía han coincidido en indicar que en las actuales circunstancias no hay margen para repetir esos porcentajes ni tampoco para ceder ante la presión sindical. Debe recordarse que al empezar la discusión de los aumentos para los convenios vigentes, las partes comenzaron a considerar sobre subas del 18% y terminaron acordando incrementos del 30% promedio. Al respecto, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, fue terminante al pedir moderación a la dirigencia sindical para los próximos reclamos de aumentos, en virtud del actual contexto económico y ante las amenazas del líder cegetista, Hugo Moyano, de no negociar en paritarias si se ponen topes salariales.
