Muchos estudiantes secundarios deben seguir estudiando en estas vacaciones si desean aprobar en marzo las materias adeudadas. Según las estadísticas oficiales, la mitad de los 2,2 millones de alumnos secundarios del país no logra aprobar todas las asignaturas. Los que fracasan en los exámenes y repiten el año fueron el 12,45% de ese total en 2010.

La tasa creció seis puntos en ocho años; en 2001 era de 6,49% y las materias que más les cuesta aprobar son Matemáticas, Lengua, Física, Historia, Química, los idiomas y paradójicamente, Informática. El costo de recurrir a docentes particulares puede ser significativo en el presupuesto familiar según cuántas y que materias. En la Ciudad de Buenos Aires se ha implementado un nuevo sistema de evaluación que bien podría imitarse en otros distritos. Se lo denomina "de marzo a marzo" porque se considera que el ciclo lectivo no finaliza en diciembre sino en marzo próximo.

Los alumnos que no aprueban materias al cierre del trimestre, el 30 de noviembre, deben seguir cursando en la escuela y con sus profesores habituales hasta el 14 de diciembre. De este modo, los secundarios porteños tienen la posibilidad y obligatoriedad, de asistir a clases para preparar las materias que se deben rendir. Y a diferencia de otros distritos no pueden adeudar más de dos materias previas sin repetir el año.

En 2007 tenían un 15% de repitencia y en 2011 lograron bajarlo al 6% con acompañamiento de los chicos por parte del director de estudios, una psicóloga y un mayor seguimiento por parte de los preceptores. Si se verifica que las causas del bajo rendimiento académico no fueron problemas intelectuales objetivos, sino la desatención o falta de empeño, lo mejor será hacerles tomar conciencia que deberán aplicarse y asumir sus responsabilidades. Si el origen de las malas notas supera el uso libre de la voluntad, problemas emocionales de mucho peso u otras dificultades, es probable que resulte difícil esperar buenos resultados. Las malas notas en la escuela serán, entonces, la mejor señal de que esos problemas requieren urgente atención por parte de los adultos.

Según Gustavo Iaies, director de la Fundación Centro de Estudios de Políticas Públicas, en el bajo rendimiento influye la mala base con que los alumnos llegan al Secundario y la cantidad de materias que se dan una detrás de la otra, pasando de Historia a Música y de ésta a Matemáticas. También el sistema de educación secundaria argentina tiene varias materias pendientes de ser aprobadas.