A la luz de los últimos acontecimientos vinculados a la comunicación, la conexión y las redes sociales me tome el atrevimiento de aclarar y recordar algunos aspectos de todo este entramado relacional. Del mensaje en que se diluyen los límites entre lo público y lo privado, lo real de lo ficticio y por sobre todo el sentido de los actos y las palabras.
A fines de los 80 e inicio de los 90 los primeros mensajes textuales se realizaban por medio de memos o notas de fax (vía telefónica o PC) y fónicos mediante los recados en los contestadores telefónicos que encerraban casi la misma utilidad de la mensajería de hoy en día.
En una era temprana de lo que hoy conocemos como Internet solo los servidores (como Telnet, Gopher, etc.) podían agregar contenidos, tras su uso civil al mutar de la Arpanet (sistema de origen militar en EEUU). La red 1.0 diseñada para la investigación y compartir conocimientos científicos en las universidades, y crear relaciones comerciales y negocios solo exhibía información sin posibilidad de interactuar con ella. Paralelamente a finales de los 80 surge la IRC (Internet Relay Chat) como una herramienta de comunicación para que universidades y periodistas pudieran compartir contenidos (como en la primera guerra del golfo, informes periodísticos y desastres naturales) que luego se populariza para el público común a través de los MIRC.
El avance en los 90 de los Sitio Web dio la movilidad necesaria para poder agregar una respuesta a la información a modo de opinión. De modo casi espontáneo nació el "comentario” en internet. Emergieron páginas para los comentarios que fueron llamados "foros” en los cuales, vía suscripción, se podía dejar un comentario sobre un tema específico y opinar sobre los comentarios de otros. En esa época la escasees de puertos de conexión (nodos) permitían ser monitoreados por "Mediadores o surfers-web”, personas que filtraban los contenidos de las opiniones. Dado que los problemas: afectivos, familiares y económicos se sumaban a las pasiones políticas, religiosas y deportivas. Se ponían en relieve el disenso y el descontento por cuestiones puntuales. Así nacía la red 2.0 en la cual los usuarios gestionaban los contenidos iniciando soterradamente la era de la extimidad.
La interacción progreso con el tiempo dio lugar en los 90 al correo electrónico (el e-mail) con el cual las personas se comunicaban más rápidamente (servicios como el Eudora, Netscape, etc.) y si se empleaba la "opción de respuesta” con dos personas conectadas a la misma hora se podía generar un dialogo inmediato. Tan popular fue esto que llego hasta Hollywood con una película de Tom Hanks y Meg Ryan. Por otro carril en los últimos años de la década de los 90, los teléfonos evolucionaron y los "vippers” se combinaron con los teléfonos móviles dando el salto de lo analógico a lo digital. Con el teléfono celular digital apareció el "Mensaje de texto” que rivalizó con una aplicación de mensajería provista por los correos electrónicos, el "Messenger”, entonces todos los agendados se transformaron en "contactos” a los cuales, por lo general, no conocías.
A todo lo anterior se agregaron tres modalidades de comunicación en lo que se sumaban lo textual y la imagen. El "Blog” inicialmente como herramienta del periodismo y de científicos. Y los fotoblogs diseñados como galería para artistas y catedráticos para publicitar sus trabajos. Los foros evolucionaron e incorporaron el "post” por el cual se realizaban presentaciones de temas y se podía opinar sobre ellos.
A mediados de la primera década del 2000 aparecieron las hoy conocidas redes sociales. La punta de lanza la llevo Facebook quien gozó de una hegemonía hasta el advenimiento del Twitter años mas tardes, quienes pugnaban como plataformas de los teléfonos Smart. No satisfechos con ellos se agregó Instegrant el cual combinaba los comentarios y las fotos de los anteriores.
Hoy la masividad de "WhatsApp” copa la escala, siendo el ocasional favorito de los usuarios ¿pero hasta cuanto durara su vigencia?
La importancia del mensajero es superlativa, los contactos migran según la plataforma de moda suba en el ranking, con la pregunta subterránea ¿cuál será el límite de la conectividad?
Dejando muy de lado al mensaje, su sentido y contenido; sucumbiendo a lo emotivo y pasional del ser humano bordeando peligrosamente lo primitivo y lo instintivo arcaico. Amparado en la impunidad y el anonimato que posibilita una red de internet para expresarnos de cualquier forma. Poniendo el interés propio delante y menoscabando el de los demás. Reflejando que un grupo de indiferentes no es una comunidad, y que el número no hace a la calidad.
Es difícil la "comunicación” en la "Era de la comunicación”, donde el doble sentido y el mal entendido tiñen todo con malicia. Y tanto más si es en una red social cibernética por su velocidad e inmediatez.
