Fomentar el entusiasmo de los jóvenes por la educación agropecuaria, uno de los desafíos del sector.

 

Por Osvaldo Olmo Gómez, Docente Agropecuario

Desde aquella enseñanza jesuítica, que lograba metódicamente ordenar los conocimientos de los agricultores encontrados en América, dedicados a la plantación del maíz, la yerba y la papa, pasando por aquel joven militar patriota Don Manuel Belgrano, que conjuntamente con Manuel Vieytes, fueron los pioneros en proponer la idea de la enseñanza de las cosas de campo, con la característica de valor agregado a los productos, llegamos a 1823 en que Bernardino Rivadavia funda una Escuela Práctica en Recoleta. En 1870, con la presidencia de nuestro comprovinciano Domingo Faustino Sarmiento se crean las secciones agrícolas en los Colegios Nacionales de Salta, Mendoza y Tucumán, que luego devendrán en Las Quintas Agronómicas que toma como antecedente a la Quinta Normal, fundada por Sarmiento, Gobernador de San Juan, en 1862. Luego, en 1884, durante la gobernación de Segundino Navarro se comenzaron a realizar labores de vivero, viñedos y bodegas.

En 1873, intentando imitar modelos europeos de educación, la Sociedad Rural Argentina adquiere la Estancia Santa Catalina para la creación de la Escuela Práctica de Agricultura en Lomas de Zamora, que tendría como misión "Educar a los hijos de los agricultores para formar capataces y obreros para la práctica razonada de toda faena rural".

En San Juan, la pionera en el estudio de estas artes metodizadas fue la Escuela de Enología, sin dejar de lado el nivel primario donde ya existían materias relacionadas con lo agrícolapecuario.

Mucho más adelante, en la década del ’70 hasta la del ’90, del siglo XX fue el momento en que
florecen las Escuelas Agrotécnicas en San Juan, con la característica principal que surgen por reclamos sociales del departamento donde hoy se ubican. También, durante esos treinta años se da por finalizado el total desligamiento del gobierno nacional de las escuelas nacionales de dos niveles,
primario y secundario.

Largo ha sido el derrotero de las escuelas que brindan conocimientos sobre el mundo, plantas
cultivables y ganado doméstico. Sobre ese mundo que es posible renovarlo y que es posible manipular razonablemente para alimentar, vestir y hasta para respirar.

El 6 de Agosto se celebra el día de la enseñanza agropecuaria argentina. Para los que estudiamos y trabajamos en éstas escuelas es un momento de regocijo, pero también de reflexión. Hoy advertimos azorados una realidad que parece centrarse en lo efímero, sostenido por soporte inmaterial de lo informático. Ante ello, se hace necesariamente urgente valorar el rediseño del futuro de la población que debe interpretar las cosas sencillas como la germinación de una semilla o el nacimiento de un cabrito por sobre lo momentáneo y circunstancial. Es decir internalizar la verdadera realidad de la Argentina profunda y no lo que la televisión chabacana muestra cada noche.