El flagelo de la droga es un drama que penetra en todos los rincones de la sociedad y, obviamente, no escapa a la actividad laboral, con riesgos tanto para el adicto como a su entorno y a las funciones que desarrollan dentro de un equipo de trabajo. Una escalada nociva que si no se previene, controla y atiende a tiempo las consecuencias son impredecibles.

Revisar las condiciones y el medio ambiente laboral, para evitar la penetración de las adicciones que ponen en riesgo la salud y alteran el normal desarrollo de las jornadas activas, tanto en el ámbito privado como en el estatal, evitarán notables ausentismos, particularmente los días lunes y los cada vez mas acentuados hábitos de consumo dentro del trabajo, según se ha revelado.

Hace tiempo que el aumento del consumo en el trabajo alertó a sectores sindicales que se pusieron en guardia para intentar contener el avance pero, ante las frustraciones, decidieron recurrir al Ministerio de Trabajo para buscar ayuda con la anuencia de entidades empresarias. En tren de prevenir y alertar sobre los riesgos del consumo de drogas, la cartera laboral se sumó la semana pasada a la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), en el lanzamiento de un programa de capacitación dirigido a delegados sindicales, empleados con personal a cargo y trabajadores de las áreas de recursos humanos, seguridad e higiene y medicina laboral de diferentes empresas.

El incremento del flagelo es grave y lo plantearon el año pasado, en oportunidad de firmar un convenio con la Sedronar, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Antonio Caló, y el titular de la UOCRA, el gremio de la construcción, Gerardo Martínez. El primero reveló que dentro de las empresas hay mucha drogadicción con el peligro de que

el que trabaja drogado puede hacer un desastre manipulando una máquina o provocar un accidente, en tanto Martínez denunció que en las obras encontró delegados de su gremio que comercializan la droga.

Ante este cuadro alarmante, el objetivo de las autoridades es instalar la temática en el ámbito laboral y proponer la revisión de las condiciones y el medio ambiente de trabajo. El plan está destinado a instruir a los delegados sindicales, oficinas de control de personal y a profesionales encargados de recursos humanos, seguridad e higiene, de manera que sea una labor conjunta para frenar y atender esta alarmante contaminación en el quehacer diario.