Por indicaciones de la Corte Suprema de Justicia, el juez federal de Quilmes, Luis Armella, aplicó una multa de 4.000 pesos diarios al secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y presidente de la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar), Homero Bibiloni, hasta que se cumplan los objetivos del saneamiento del acuífero, cuya contaminación afecta en forma directa a más de cinco millones de personas.

La medida ejemplar rige desde ayer, y suma $1.000 por cada incumplimiento -limpieza del cauce, erradicación de basurales, efluentes industriales y sistema cloacal-, bajo apercibimiento de tipificar la comisión de "delito de acción pública”, si la multa no se paga puntualmente. También el juez quiere conocer el salario que percibe el funcionario y la declaración jurada de bienes, para efectuar los embargos de rigor. Además Armella intimó al Consejo directivo de Acumar (integrado por representantes de la Nación, provincia de Buenos aires y Gobierno porteño), para que en 10 días cumplan con los objetivos de saneamiento de la cuenca, bajo apercibimiento de aplicarles igual multa que a Bibiloni.

La Justicia llegó a esta instancia, luego de más de dos años de dictar la Corte el fallo contra la peor contaminación del país y ante la desidia exasperante de Acumar, que en mayo último recibió una contundente advertencia. En todo este tiempo, el progresismo porteño y los mentores de la ecología ideológica, estuvieron atacando furiosamente a la minería, e instrumentando leyes populistas, mientras a sus espaldas sigue muriendo gente por vivir junto a esa histórica cloaca a cielo abierto. También caben juicios políticos por inacción y desaprensión, a partir de la responsabilidad primaria de la Jefatura de Gabinete.