
La energía solar en Argentina se caracteriza por una firme tendencia a la generación de energía eléctrica con destino al sistema interconectado nacional. Esa fuente de abastecimiento se da de dos formas:
- – Grandes parques de paneles fotovoltaicos, de prestación pública o de gestión privada, que forman una masa eléctrica que es vendida e inyectada al sistema nacional.
- – Mediante la modalidad de producción distribuida a partir de paneles fotovoltaicos individuales, para abastecer la demanda de unidades integradas o bien aisladas de la red de distribución eléctrica. Dentro de esta variante individual está todavía con poco desarrollo la generación individual para el autoconsumo y venta del excedente al sistema general público de electricidad.
Promover el valor económico y equilibrio de la energía
Es en esta última especie donde habría que poner la atención para que se equilibre este tipo de generación eléctrica residencial con la de los grandes parques industriales que tienen, de ordinario, más posibilidades de ingreso a fuentes de financiamiento económico multimodal, nacional e internacional. La variante de generación distribuida residencial sería muy auspiciosa que se promueva para que se democratice la generación de energía. Ya que en primer término funciona como abastecimiento de la demanda residencial y a posteriori como venta del excedente, logrando, de este modo se puede convertir a cada techo o patio residencial en una generadora de un bien con valor económico.
Lo instrumental y técnico está objetivado y disponible, sólo falta generalizar la asistencia económica con subsidios segmentados si así lo amerita el estudio de cada categoría residencial específica.
La variante de generación distribuida residencial sería muy auspiciosa que se promueva para que se distribuya mejor la generación de energía.
Una energía verde con el valor agregado
Sería muy relevante esto porque es una forma de producir con el valor agregado de constituir una energía verde que le haría el contrapeso o el contraciclo a las energías que alimentan los gases de efecto invernadero nocivas para el medio ambiente.
Lograr alianzas con las familias y pequeñas unidades productivas puede ser una doble satisfacción de objetivos, esto es, el económico y la obtención de una menor huella de carbono aportada con esta actividad económica. Resaltando a su vez que, por ese camino, se cumpliría con un mandato constitucional pendiente como es el de democratizar la sociedad, pero esta vez, no desde el lugar de lo política, sino desde el ángulo, siempre dificultoso de democratizar la riqueza.
En ese sentido la buena noticia del clúster (grupo de empresas interrelacionadas) público y privado que se lanza desde San Juan en este mes de enero 2022 debería procurar que la democratización de la riqueza energética fotovoltaica, abundante en la naturaleza de San Juan, sea un logro efectivamente en trance de concretar.
La legalidad del clúster
A nivel legal, la herramienta está ya vigente, en el sentido de que la generación de energía eléctrica a partir del uso de líneas de energía renovable con meta a la prestación de servicio al público, a la investigación para el desarrollo tecnológico y equipos, están ya tipificados adecuadamente con la adjetivación legislativa de interés nacional, según la Ley 26.190 y la Ley 27.191. Ojalá, entonces, que el hito del clúster fotovoltaico y fuentes de electricidad verde emprendido en tierras cuyanas, maximice en estos días de urgencia, en obtener alivios energéticos para la madre naturaleza, se concretan todos y cada uno de los buenos objetivos que se proponen.
Por Dr. Mario Alfredo Luna
Abogado, ex secretario de Gobierno en Jáchal, ex concejal, Pte Concejo Deliberante de Jáchal.
Fabián Alberto Núñez
Profesor Enseñanza Primaria, Pro-secretario Escuela de Comercio Eusebio Dojorti (secundaria), ex delegado Patrimonio Cultural en Jáchal.
