El desequilibrio entre la producción de alimentos y la creciente demanda mundial es un reto para los que diseñan estrategias destinadas a cubrir el déficit actual y prever el desarrollo frente al aumento de la población global en la próximas décadas. Así como el campo se prepara tecnológicamente para lograr mejores rendimientos en cosechas, la actividad pesquera hace sus previsiones ante la duda para alimentar a los 9.000 millones de personas que se calcula habitarán el planeta en 2050.
La alternativa parece ser la acuicultura, la crianza de peces para abastecer la creciente demanda de pescado en el mundo, ya que las capturas decaen en igual medida por la disminución del recurso en mares y ríos, junto a las restricciones aplicadas por distintos países para evitar la sobrepesca que hace temer por la subsistencia de numerosas especies.
Según el departamento de Pesca de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la acuicultura tiene un crecimiento del 5%, con una producción anual de entre dos y cuatro millones de toneladas, y todavía está lejos de atender los requerimientos alimentarios.
La dieta equilibrada juega un papel significativo, ya que para la FAO, el 80% del cultivo de especies acuáticas se localiza en países en desarrollo, especialmente en el Sudeste Asiático, pero cada vez hay más actividad en América latina y África. En estos lugares el consumo de pescado es básicamente doméstico, en un contexto en el que las poblaciones locales están creciendo y progresivamente aumentan sus ingresos y mejoran su alimentación, pasando a incluir productos saludables y nutritivos como el pescado. Esto hizo que los precios del pescado crecieran un 5% en 2014, empujados por un aumento del 12% de los de las especies cultivadas, en tanto los de los peces capturados apenas variaron, dice el informe.
Concretamente la acuicultura y la recuperación de algunas especies que se capturan, así como por la reducción de los
desperdicios y la mejora de la tecnología y la gestión de excedentes, revelan el acierto de esta industria que cuenta con apenas un cuarto de siglo de vida. Claro que también puede tener inconvenientes de convivencia, ya que la tierra y el agua que necesita esta crianza en cautiverio son recursos que la enfrentan con el agro.
