Los ambiciosos proyectos para la sistematización hidroenergética del río San Juan, destinados a lograr el autobastecimiento eléctrico de una provincia históricamente dependiente del sistema nacional, y exportar los excedentes, se están materializando como herramientas para el crecimiento de la economía provincial.
El lanzamiento oficial de la obra de la presa y usina de Punta Negra, no sólo amplía la matriz energética de la provincia, con una generación limpia, sino asegura otro reservorio de agua para la ampliación de la frontera agrícola, en los valles de Tulum Ullum y Zonda.
El auspicioso anuncio, formulado el jueves último en la Casa Rosada, por la presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, junto al gobernador de San Juan, José L. Gioja y otras autoridades nacionales y provinciales, es realmente trascendente porque se trata de una obra de infraestructura básica para sustentar el desarrollo provincial. Es así que con la generación de Los Caracoles, Ullum y Punta Negra, se habrá prácticamente alcanzado el ansiado autoabastecimiento energético y, además, cuando se encuentren las tres presas funcionando a pleno, se podrán sumar otras 10.000 hectáreas a la actual superficie bajo riego, gracias a un nuevo lago de 500 hm3.
Además, se debe tener en cuenta el potencial turístico de estos diques, ya que están previstas rutas de acceso y otros trabajos complementarios para la explotación de un paisaje casi desconocido hasta para los propios sanjuaninos, a escasos 40 kilómetros de nuestra ciudad.
Estas decisiones políticas permiten albergar otras realizaciones importantes, como el casi olvidado proyecto del dique "El Horcajo", en Calingasta, que data de la década del 50, pero impulsado en el primer gobierno de Leopoldo Bravo. En 1964, se realizaron los estudios iniciales de factibilidad técnica y económica de la presa proyectada sobre el Río de Los Patos, en la alta cordillera, que incluso llegó a licitarse la construcción, pero después paralizada por las contingencias cíclicas, políticas y económicas, del país.
Ese gigantesco emprendimiento, ahora con mayor factibilidad técnica gracias a la ingeniería moderna, ha sido reflotado por el gobierno provincial y es de esperar que se avance en su construcción con el mismo empeño dedicado a las iniciativas que ahora son una realidad palpable.
