La tecnología digital referida a internet y teléfonos móviles, ha cobrado en poco tiempo una relevancia enorme tanto en los países desarrollados como emergentes. A pesar de las considerables diferencias económicas y sociales de ambos grupos, un análisis a nivel mundial del Centro de Investigación Pew, especializado en estudios sobre los avances de las nuevas tecnologías, determinó que la distancia que separa a las grandes economías de los países en desarrollo es cada vez menor.

Por ejemplo, en algunas regiones de África, como Kenia y Uganda, las transacciones de fondos comerciales a través de teléfonos móviles son más frecuentes que en cualquier otro punto del planeta. Por otra parte en China, Jordania o Chile, los servicios de mensajería instantánea y el registro de material audiovisual como fotografías y videos alcanza el mismo nivel que los europeos.

El estudio compara el comportamiento de 24 países considerados emergentes, entre ellos la Argentina, en relación con las principales potencias caso de EEUU, Japón y Europa, y se ha concluido que en promedio en esos países subdesarrollados, el 20% de la población navega a diario en la web, llegando prácticamente al 50% en Rusia, el Líbano y Argentina. Otros datos están vinculados con el aumento en el uso de las redes sociales y la popularización de los smartphones o teléfonos inteligentes, que en China. Malasia, el Líbano, Jordania, Argentina, Chile y Venezuela un tercio de la población los posee.

El aprovechamiento de estos recursos en el desarrollo de las naciones debe ser un tema a considerar por los respectivos gobiernos, mediante el impulso de políticas educativas orientadas a un responsable aprovechamiento de las tecnologías.