Frente al Bicentenario, se está elaborando una "agenda digital", una suerte de programa con las bases a alcanzar en el mediano y largo plazo en todo lo relacionado con las tecnologías de la información y las comunicaciones. Así como la máquina de vapor fue el instrumento de la Revolución Industrial, hoy los bits indican un cambio de época en la economía.
El objetivo del Gobierno nacional es presentar un proyecto de Agenda digital que contenga una fuerte interrelación entre el Estado, las Universidades y los sectores productivos, para recuperar la iniciativa en el desarrollo tecnológico, como lo tuvo nuestro país décadas atrás, de la mano del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
¿Cuáles deberían ser los puntos principales de esta agenda? Sin duda que el uso de la tecnología debería mejorar áreas sensibles como la Salud, la Justicia, la Seguridad y principalmente la Educación. Sustentar estas áreas en procesos automatizados, simples y de fácil acceso no es una utopía. Basta pensar en la historia clínica unificada de cada individuo, en procesos judiciales rápidos y menos burocráticos, en alumnos accediendo al conocimiento y a la capacitación en forma dinámica e integrada, para ingresar a la evolución del mundo moderno.
A diez meses de cumplir los 200 años de vida nuestro país, el Gobierno nacional antes que preocuparse por el pasado, debería enfocarse en plasmar una iniciativa prometedora, como es la Agenda digital, que actualice al país en los próximos años, porque esa será la Argentina heredada por las próximas generaciones.
