
La Unesco pidió recientemente una "movilización mundial" para dar prioridad a la educación, que se ha visto duramente afectada por la pandemia de covid con una doble crisis de aprendizaje y de financiación.
Durante una reunión que se extendió por dos días en su sede de París con más de 150 ministros, la Unesco subrayó en un comunicado el agravamiento de la crisis de la educación con el coronavirus, que se ha hecho extensivo a la mayoría de los países de todo el mundo.
Su directora general, Audrey Azoulay, explicó que con el cierre de las escuelas en los países de ingresos bajos y medianos "el 70% de los niños de 10 años son incapaces de comprender un texto escrito sencillo" frente al 57% en 2019.
Azoulay reclamó la colaboración de la comunidad internacional para afrontar esta "gran crisis social" ya que en estas circunstancias la juventud tendrá importantes dificultades para incorporarse al entorno laboral.
El problema financiero es otro reto al que se enfrenta la enseñanza, ya que durante la pandemia un 40% de los países con ingresos bajos y medios tuvieron que reducir sus gastos para educación (una rebaja de un 13,5 % de media) y aún no se han recuperado los niveles de 2019. Este panorama se ha generalizado en varios países de Sudamérica, entre ellos la Argentina, donde en varias ocasiones se ha planteado la necesidad de incrementar los presupuestos educativos para volver a niveles aceptables de excelencia educativa, un objetivo que hay que es necesario alcanzar para evitar problemas futuros derivados de esta crisis de carácter social.
"Hago un llamamiento a la movilización: la educación debe volver a ocupar un lugar destacado en la agenda de la comunidad internacional si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible", apuntó la directora general de la Unesco.
Este encuentro de la Unesco, que ha reunido en total a unos 2.000 participantes de todo el mundo, tiene como objetivo preparar la Cumbre sobre la Transformación de la Educación que comenzará el 19 de septiembre en Nueva York, una instancia en la que la comunidad internacional deberá analizar la forma de instrumentar un cambio general en materia educativa ante un mundo en proceso de cambio.
Por Agencia EFE
