El estrecho entre el ‘sí” y el ‘no” en el pronunciamiento de la ciudadanía británica frente al ‘brexit” o salida, del núcleo de naciones que conforma la Unión Europea, se plantea entre el 53% para permanecer en el bloque regional y un 46% que quiere separarse con argumentos a favor o en contra, de acuerdo a los últimos sondeos para la votación de mañana, según encuestas.
Esto indica que la pérdida de consenso del brexit, que venía siendo mayoría, ha sido motivada al conocerse aspectos de una posición económica y política desfavorable para Londres, si la salida se concreta. Por ejemplo, el valor de la libra puede bajar precipitadamente y también tendría un impacto inmediato y dramático en los mercados financieros, junto a la caída de inversión, aumento de los precios y del desempleo, entre otros resultados negativos.
Una voz autorizada es la de George Soros. El influyente multimillonario advierte que la moneda puede caer al menos un 15%, pero incluso más del 20% frente al dólar, si el ‘sí” se impone este jueves. Pero el retroceso puede ser mayor si se observa la posición de China en la coyuntura. Para Pekín, la pertenencia del Reino Unido a la UE ha sido clave en su acercamiento a Londres, con la idea de ser la puerta de entrada de los 28 países para la segunda economía mundial.
Aunque la postura oficial es respetar la decisión del pueblo británico, los líderes chinos se han desmarcado de su habitual neutralidad, manifestando un apoyo implícito a la permanencia británica. Lógico, el comercio bilateral ascendió el año pasado a unos 70.000 millones de euros, con el Reino Unido como segundo socio comercial de China dentro de la UE, y el gigante asiático como segundo socio británico fuera del bloque. Relacionado con la evolución del comercio, un llamamiento de los laboristas en sintonía con los principales sindicatos, ha indicado que estar en la UE implica la protección de puestos de trabajo y por eso la votación de mañana determinará la futura prosperidad del Reino Unido.
De todas maneras se anteponen a esos argumentos las mayores diferencias de nivel social y económico que podrían conquistarse si se separan de la UE, sin compartir los graves problemas de la comunidad, incluido la invasión de refugiados y el deterioro económico.
