El complejo termal de La Laja, en el departamento Albardón, pasará al control estatal cuando concluya la expropiación de las instalaciones abandonadas, de acuerdo al proyecto aprobado por la Legislatura Provincial. La propuesta de recuperar el lugar para sumarlo a la oferta turística, ha sido acertada en virtud de lo que fue un ícono del turismo termal en el siglo pasado hasta caer en el abandono por las desinteligencias de los sucesores de quienes construyeron en la década del ’30 el magnífico hotel y demás instalaciones con bloques de travertino de la zona, dándole características arquitectónicas únicas.
Los tiempos de esplendor de La Laja decayeron en 1977 con el cierre del complejo, que después fue ocupado por el Museo Gambier, hasta 2004, en que cayó en el abandono total y el desmantelamiento. Los nueve millones de la tasación oficial para la expropiación, será una buena inversión para después concesionar el lugar y revitalizarlo como una atracción turística cercana a nuestra ciudad, tanto para la recreación como por el interés que ofrecen los balnearios termales.
Las casi diez hectáreas del predio, que incluye las edificaciones, piletas y camping, van a requerir una buena inversión para dotar al complejo de todos los servicios requeridos por los visitantes, en particular si se rehabilitan el hotel y la confitería pensando en captar visitantes del resto del país y del exterior, como ocurrió en durante las décadas en que La Laja ocupaba un lugar destacado en la agenda de los que buscan descanso y aguas curativas.
Es de esperar que y tanto el municipio de Albardón como el Gobierno provincial, completen este proceso de rehabilitación tan esperado.
