Una política de estado en turismo necesita siempre ser objetivamente plasmada, más allá del gobierno de turno y criterios personales de funcionarios. Es cierto también que es difícil en Argentina coincidir en el contenido de estas políticas. Y cuando, en ocasiones, se obtuvo algún consenso y grado de realización, no faltó algún tipo de razón pretextada para interrumpirla o discontinuarla en su proyección en el tiempo. No obstante ello, hay en algunos órdenes de la realidad pública donde la experiencia de gobierno, junto a las proyecciones de la sociedad civil, han facilitado en forma natural la generación de buenas ideas convertidas en realidad con todas las características propias de una política de estado. Eso es lo que pasó con el “Jáchal Rock”. En el año 2014 se concretó la primera edición de ese evento que marca una identidad musical y cultural recreada al nivel municipal en Jáchal. En el gobierno de entonces, gestión Jorge Barifusa, se tomó, no una decisión unilateral y personal, sino una decisión socio-participada entre el gobierno y el requerimiento de una demanda activa de los jóvenes de Jáchal por ver un evento de este tipo, forjada en la realidad.

 

  Anfiteatro Buenaventura Luna.

Esa demanda activa de jóvenes llevó a que se formara una sinergia entre el gobierno municipal, los referentes y cultores del rock en la “ínsula”, como diría el ilustre escritor y periodista Carlos Herrera Varas. Y esas energías constructivas tuvieron un final feliz, al formatear la idea de hacer en enero de cada año, este evento basado en las siguientes razones: 1) No había en San Juan una idea a nivel municipal ni provincial que asignara recursos para promover música de raigambre juvenil como el rock nacional; 2) Significaba crear un nuevo atractivo turístico para Jáchal y todo el Norte de San Juan; 3) La órbita de influencia cultural también se extendería a La Rioja; 4) Se iba a ocupar el Anfiteatro “Buenaventura Luna” por segunda vez en el año. 6) Significaba que los jóvenes que hacían ese trabajo vocacional asumieran responsabilidades propias de organización; 7) Era empoderar a los jóvenes para que ellos sean actores de su propio destino musical; 8) Significaba la posibilidad cierta de formalizar una política de turismo que perdure en el tiempo; 9) iba a ser una marca registrada de Jáchal; 10) El gobierno provincial no podía objetar la idea porque no había otro evento de características; 10) El perfil internacional también estaba presente, por el túnel de Agua Negra, y promover un evento que nutriría la integración latinoamericana; 11) Promover una nueva actividad económica. 

Ante la cancelación de la edición 2018, hay que reconsiderar este hito para darle continuidad, porque no ha sido correcto su entorpecimiento. Esto significa un traspié en las certezas de una política de estado municipal que venía muy bien y que hacía a los jóvenes protagonistas de sus propias necesidades recreativas. 

El “Jáchal Rock” era y es una gran oportunidad para que la juventud local haga, a su vez, una contribución genuina para el bien de la actividad económica del pueblo. Además de potenciar el cualificado sesgo de la diversidad cultural-musical, con sello jachallero.

 

Dr. Mario Luna  – MP 2246
Ex presidente Concejo Deliberante de Jáchal