El agua, los terremotos, el viento Zonda resultan ser una trilogía que siempre acompañó a San Juan. Todos estos desastres naturales fueron definiendo nuestra personalidad, quien mejor definió la situación fue Rogelio Díaz Costa al decir: "’De los excepcional a lo desmesurado oscila el péndulo de San Juan, cuya existencia integral se desarrolla tormentosas como sus turbonadas aluvionales… el nativo debe ser un ser apasionado. Si el río se encabrita devorará poblados y cultivos, que un hombre se arrebate, embestirá frenético contra su destino. La región tiene un alma que impone a las cosas y los seres su influencia modeladora.”
Citamos esto a fuerza de ser reiterativos, ¿cuántas veces el destino nos arrebató la ciudad, con sus vidas y pertenencias? Pero siempre resurgimos, porque el sanjuanino a fuerza de sacrificios sin cuento vuelve a resurgir. Sin embargo hoy hablamos del cambio del clima, de la contaminación ambiental, del uso irrazonable de los suelos, destrucción de la vegetación autóctona, etc, temas muy importantes todos, pero olvidamos de cuidar nuestra ciudad que es el más perfecto de los ambientes humanizados que es donde la sociedad adecua sus alternativas de desenvolvimiento, sólo si es cuidada va a albergar bien al hombre. Miramos para otro lado cuando manos anónimas o no destruyen lo que constituye la identidad cultural de nosotros los sanjuaninos.
Hoy las placas recordatorias han sido robadas o destruidas, se destruyen los lugares públicos. ¿Quién no escuchó a las autoridades del Hospital Rawson y Marcial Quiroga cuando con gran amargura denunciaban públicamente la destrucción de los baños en el año 1977? En marzo del 2009 DIARIO DE CUYO publicó sobre el atascamiento de los baños del Centro Cívico provocados por falta de un uso adecuado, a pesar de su modernidad.
Robos y destrucción en escuelas, pintadas de fachadas, etc, ¿quién no escuchó al gobernador Ing. Gioja cuando con un dejo de amargura, habló por la TV de los robos y destrozos que se hacían en la Avenida de Circunvalación cuando se estaba parquizando? Hoy es una obra importante por la parte estética y por ser anillo verde alrededor de la ciudad, indispensable en un clima como el nuestro, además de ser un lugar de recreo y esparcimiento. No digamos nada de lo que más hiere el corazón que es el sacrilegio a las iglesias y agresión a personas en la vía pública.
Pero el colmo ha sido lo sucedido en San Juan es en el llamado "’Encuentro de Mujeres”, realizado hace poco, interesante para cambiar ideas pero de manera civilizada, como no tengo dudas que fue el objetivo de las organizadoras
¿Qué nos está pasando que abandonamos la ciudad surgida y hermoseada a través de generaciones con el dinero y esfuerzo de todos nosotros? ¿Tenían que venir para hacer lo que hicieron? ¿Todos nos encerramos en nuestras casas y miramos para otro lado cuando se cometían los desmanes? ¿Por qué no se pena como debiera los destrozos y robos, que si no se hace pasarán a ser crónicos?
Estos atropellos unidos a la falta de seguridad de todos los ciudadanos implica la supresión de todas las notas positivas que tiene que tener la sociedad libremente organizada. Urge conservar nuestro Patrimonio Cultural de ahí la importancia de la familia y de la escuela primero.
Lo público es de todos, nunca se debió dejar a la ciudad como si fuera tierra de nadie, hay que dejar de lado lo que muchas veces dijimos, la antinomia entre lo público y privado, entre lo estatal y lo particular.
Si no nos defienden quienes les corresponde hacerlo, debemos organizarnos de alguna manera, porque la próxima vez se meterán en nuestras casas.
(*) Profesora de Historia. Miembro de Número de la Junta de Estudios Eclesiásticos Argentinos.
