Continuando con los hechos que desencadenaron la Primera Guerra Mundial el imaginario periodista encargado de narrarlos señala que la comitiva de Francisco Fernando al retomar el recorrido camino al hospital cometió un error que la llevó a la siguiente situación: Eran las 10.50 cuando observé a un joven menudo, ataviado con un sencillo traje que salía de una tienda de delicatesen comiendo un bocadillo. El joven, luego identificado como Gavrilo Princip, demostraba sorpresa al observar a escasos metros de sí al coche imperial, y sacando de su bolsillo un arma apuntó al archiduque. Esos pocos segundos pasaron muy lentamente ante mis ojos: tan sólo dos disparos y Francisco Fernando y Sofía estaban heridos. El conspirador se escabulló rápidamente entre el gentío, y trató de ingerir una cápsula de cianuro, que al estar vencida sólo le ocasionó fuertes vómitos. En el coche oficial, Sofía intentaba detener la hemorragia del archiduque, quien había sido herido en la arteria yugular, pero su traje fuertemente cosido se lo impedía. Gritando fue que se hizo entender por sus guardias y fuimos trasladados nuevamente al Ayuntamiento, donde ambos fueron tendidos en escritorios. Sofía yacía sin vida. Francisco se lamentaba por la muerte de su esposa, y pocos minutos después moría a su lado.

El caos y la confusión marcaron los siguientes momentos, la policía nos notificó que los conspirados habían sido apresados a pesar de sus intentos de suicidio, y supimos también que un primer francotirador se había instalado en una azotea para disparar a toda la comitiva, pero su ángulo de visión era defectuoso y dejó la tarea a sus compañeros.

Dejé Bosnia tan pronto como me fue posible, habiendo sido testigo del "Atentado de Sarajevo”, acontecimiento histórico que desencadenó una serie de hechos que conducirían a un conflicto bélico mundial nunca antes experimentado en su magnitud y alcance para la Humanidad. Desde París fui, junto al resto del mundo, anoticiado del ultimátum que Austria-Hungría envió a Serbia, en el cual dejaba en evidencia que declararía la guerra si no se retractaba por lo sucedido, a lo que Serbia contestó dócilmente que accedía, pero ya era tarde: los Habsburgo, apoyados incondicionalmente por Alemania movilizaban sus tropas hacia los Balcanes. La respuesta de la Triple Entente (Rusia, Gran Bretaña y Francia) fue rápida: entre el 28. 29 y 30 de julio de 1914 fue declarada la guerra. Los siguientes cuatro años serían de horribles padecimientos para los soldados en el frente y también para la población civil, años marcados por la muerte, el hambre, el frío y las enfermedades.

Esta guerra modificó profundamente la cosmovisión del mundo. La Gran Guerra, luego conocida como Primera Guerra Mundial, marcaba el fin de una era de progreso dando lugar, en palabras de historiador Eric Hobsbawm. al "siglo corto”. Un siglo marcado por la ciencia bélica, los avances tecnológicos, las economías volcadas a los conflictos, la caída de grandes imperios -Alemán. Otomano, Austro-Húngaro y Ruso-, la decadencia de otrora potencias -Gran Bretaña, Francia-, el surgimiento de fuertes estados -Estados Unidos y la URSS-, el auge de la economía de mercado, la caída del colonialismo y por sobre todo, la certeza de que la guerra ya no sería nunca más un conflicto aislado, sino que el mundo entero se sumergía en una época de temor y atrocidades.

(*) Alumnas de la Cátedra Historia Contemporánea. Profesorado y Licenciatura en Historia, UNSJ- FFHA.