Una reprobación masiva registró el ingreso de este año a la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata: apenas el 16,7% de los jóvenes que se presentaron al examen recuperatorio lograron aprobar esa instancia.

De los 778 aspirantes para esa facultad, que debían superar un examen recuperatorio, el 83,3% resultó reprobado, por lo que apenas 130 ingresarán a la carrera elegida. Para tener una idea de esta mega reprobación, vale señalar que en la primera de las pruebas evaluatorias, en la que se habían presentado 1109 alumnos, sólo superaron esta instancia 237, y de los desaprobados, 778 intentaron una segunda oportunidad en el recuperatorio, para quedar finalmente los 130 mencionados.

Esta situación, que se repite todos los años agudizándose en sus alcances, también tuvo la reacción cíclica de los afectados que no pudieron responder a preguntas elementales relacionadas con la orientación elegida, como son matemáticas, física, química y biología del secundario.

Ante semejante "bochazo", para utilizar la jerga de los claustros, el Centro de Estudiantes de la Facultad de Medicina de la UNLP anunció "jornadas de protesta" por este sistema de ingreso, implementado en 1992, y reiteró su reclamo por un ingreso irrestricto, como si fuera una solución de fondo para la pésima formación de los aspirantes.

Aún con las actuales restricciones, la deserción que crece en las universidades públicas nacionales revela que sólo dos, de cada diez ingresantes, terminan la carrera y crece un número considerable de estudiantes crónicos.