La investigación para saber cómo fue que una mujer robó a una beba del Hospital Rawson, en medio de guardias privados y cámaras de seguridad, seguía siendo ayer una incógnita que acrecentaba las sospechas de que contó con un cómplice.
La investigación para saber cómo fue que una mujer robó a una beba del Hospital Rawson, en medio de guardias privados y cámaras de seguridad, seguía siendo ayer una incógnita que acrecentaba las sospechas de que contó con un cómplice.