A casi cuatro meses del lanzamiento del plan oficial para la compra de automotores 0 km, el panorama de la industria automotriz sigue complicado. Si bien la euforia inicial del gobierno por la posibilidad de ventas de 100.000 unidades a mediano plazo, hasta ahora sólo se entregaron unos 10.000 vehículos y hay otros 2000 en espera.

Los patentamientos difundidos la semana pasada por la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA), confirman que no se logró revertir la caída. Se patentaron 40.423 unidades, una baja interanual del 8,7% y, con el acumulado del primer trimestre de 153.426 autos, la caída es del 13% con respecto a igual período de 2008.

Las empresas identifican dos situaciones que llevaron al fracasado el Plan de Incentivo 0 Km. Una es el exceso de burocracia, por la complejidad de la documentación exigida, que muy pocos logran cumplir. En segundo lugar, las demoras en las entregas que llegan a superar los 45 días, debido a que se trata de vehículos con menor equipamiento de los que se comercializan regularmente.

Lo contrario de lo que sucede en la Argentina, es Brasil. En el vecino país, las ventas de autos, camiones y autobuses nuevos subieron en marzo 36,1%, gracias a que los consumidores acudieron masivamente a las concesionarias para beneficiarse de los incentivos fiscales ofrecidos por el gobierno de Lula.

Es necesario que los estímulos, para una industria tan importante como la automotriz, sean eficaces y oportunos, por que la crisis siempre exigen soluciones ágiles.