Temor mundial por las consecuencias del ataque ruso a centrales nucleares de Ucrania.

 
El incendio finalmente controlado y sin víctimas fatales de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, en el marco de la invasión rusa en territorio ucraniano, tuvo en vilo a Europa durante varias horas y desencadenó una ola de acusaciones cruzadas entre Rusia, Ucrania y la OTAN, en medio del temor por una nueva catástrofe atómica. El incidente disparó las alarmas y llevó al Gobierno ucraniano a advertir que si la central, ubicada en el sureste de Ucrania, estallaba se produciría un impacto "diez veces más grande que el de Chernobil" de 1986, hasta ahora el mayor accidente atómico de la historia, y significaría "el fin" de la vida en el Viejo Continente. El incendio fue reportado en las primeras horas del día (todavía anoche en la Argentina) y solo después de las 6 (la 1 hora Argentina) se informó que había sido extinguido.

El argentino Rafael Mariano Grossi, director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), dependiente de la ONU, bajó el tono de la alarma al asegurar que tras el bombardeo no hubo fuga de radiación y ningún reactor se vio comprometido. "Un proyectil golpeó un edificio dentro de la planta nuclear. Este edificio no forma parte de los reactores", explicó Grossi en rueda de prensa. La tranquilidad que supuso el hecho de que el incidente no se transformaría en algo mayor no evitó, sin embargo, que de inmediato se desatara una catarata de acusaciones cruzadas y una colosal guerra informativa en relación a las responsabilidades ante el hecho que sembró zozobra en todo el mundo. 

Una amenaza a toda Europa

El primer ministro británico, Boris Johnson, responsabilizó a Rusia por amenazar directamente la seguridad de toda Europa, después de que un incendio en la mayor planta nuclear del continente -y de cuyo origen Rusia y Ucrania se acusan mutuamente- pusiera en vilo durante varias horas al mundo entero. El premier dijo que el Reino Unido haría todo lo posible para garantizar que la situación no se deteriore aún más y que buscará una reunión de emergencia "inmediata" del Consejo de Seguridad de la ONU.

La ministra de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Liz Truss, dijo que las conversaciones de hoy estaban diseñadas para señalar un fuerte apoyo a Ucrania mientras se endurecía lo que ella llamó "la máquina de guerra de Putin".

Denuncian empleo de bombas racimo rusas contra civiles

El Ejercito ruso empleó bombas racimo contra áreas residenciales de la ciudad de Jarkov, la segunda de Ucrania, que causaron la muerte de al menos tres personas, denunció la organización de defensa de derechos humanos Human Rights Watch (HRW).

Según HRW, analizaron 40 videos y fotografías que revelan el uso de munición con cohetes 9M55K Smerch de fabricación rusa.

La organización recuerda que Naciones Unidas informó de que aquel día murieron en la ciudad por ataques durante la invasión rusa nueve personas y 37 resultaron heridas.

La OTAN arruga ante Rusia

Los ministros de Exteriores de la OTAN mostraron su acuerdo porque ningún avión aliado sobrevuele el espacio aéreo de Ucrania ni que entren allí sus tropas, tras la petición de Kiev de que contribuya a imponer una zona de exclusión aérea sobre el país. El secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, indicó, al término de una reunión extraordinaria de los ministros, que la posibilidad de una zona de exclusión aérea "se mencionó" pero que, "al mismo tiempo, los aliados acordaron que no deberíamos tener aviones de la OTAN operando en el espacio aéreo ucraniano o tropas de la OTAN en el territorio ucraniano".

El ex primer ministro noruego dijo entender la "desesperación" de los ucranianos, pero recordó que la única manera de que la Alianza implementase una zona de exclusión aérea sobre Ucrania sería entrando en su espacio aéreo, lo que "podría suponer la guerra en Europa".

 

> UE estudia frenar derechos de Rusia en el FMI

Funcionarios de la Unión Europea (UE) frenarían la influencia de Rusia y su acceso a la financiación en el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras su invasión de Ucrania, según dijeron seis funcionarios a Reuters. Este escenario que ahora se discute aumentaría la presión sobre la economía y el sistema financiero de Rusia y también marcaría un importante paso en el aislamiento internacional de Moscú. Una de las opciones que se están considerando es la de retirar a Rusia por completo de la institución, dijeron los funcionarios, aunque algunos señalaron que eso resultaría difícil, si no imposible. "Se está debatiendo, pero expulsar a Rusia sería poco realista debido al quórum requerido", dijo un funcionario de alto rango de la zona euro, refiriéndose al amplio apoyo necesario entre los países que incluyen a China. Otras opciones que se están examinando incluyen la suspensión de los derechos de voto de Rusia, así como el bloqueo de su acceso a una moneda especial del FMI, los Derechos Especiales de Giro, dijeron los funcionarios. Los Derechos Especiales de Giro (DEG) son una moneda del FMI basada en una cesta de dólares, euros, libras esterlinas, yenes y yuanes.

 

> Microsoft toma medidas

Microsoft anunció que suspende las ventas de sus productos y servicios en Rusia, así como otros "aspectos" de su negocio en ese país, en represalia por la invasión de Ucrania ordenada por el presidente Vladímir Putin, que han repudiado decenas de empresas. 

El presidente de la tecnológica estadounidense, Brad Smith, indicó en una entrada del blog corporativo que el equipo de Microsoft "condena" la invasión rusa de Ucrania y está coordinándose con EEUU, la Unión Europea y el Reino Unido para cumplir con las sanciones impuestas a Moscú. El responsable de Microsoft aseguró que sigue centrado en proteger la ciberseguridad de Ucrania y está trabajando "proactivamente" para que sus funcionarios se defiendan de las incursiones informáticas rusas, entre ellas un "reciente ciberataque contra un gran canal de televisión ucraniano". 

 

Por agencias Reuters y EFE