
En el Museo Agustín Gnecco, la Celda del Libertador José de San Martín como la Escuela Normal de Jáchal, son algunos de los lugares que forman parte del patrimonio cultural de San Juan.
Para la conservación del patrimonio tanto a lo tangible como la intangible, es decir todas las manifestaciones culturales del hombre: lengua, costumbres, religión arquitectura, música, danza, gastronomía, etc., debemos trabajar para su salvaguarda y rescate. Es necesario propender a la conservación del medio ambiente del patrimonio natural y cultural como partes integradas.
Fortalecer la identidad regional, de cada zona. Para ello es muy importante aprovechar los potenciales que hay en cada sitio. En esto hay que incluir tanto los aspectos materiales como inmateriales, desde los campos de la historia como la arqueología, también la legislación, política, museología, educación, ingeniería, paisajismo, gestión, arquitectura, economía, sociología, entre otras.
Para ello es imprescindible sensibilizar a la comunidad acerca de su propia herencia cultural y patrimonio, programando planes, proyectos y acciones tendientes a la restauración, rehabilitación, mantenimiento de patrimonio cultural y natural.
También es importante señalar que necesitamos desplegar acciones de intercambio y cooperación con los diversos actores de la sociedad que encaran actividades y trabajos en defensa del patrimonio y de su preservación. Ellos promueven acciones concretas en escuelas, diferentes centros sociales, como clubes, instituciones y medios de comunicación. Todos en su conjunto se encargan de fortalecer el conocimiento, la valoración y la protección del patrimonio en un sentido amplio. Todo esto con el objetivo de rescatar la cultura que debe hacerse desde la razón, el sentimiento, la intuición, como también desde una visión especializada en aspectos teóricos y prácticos.
El cuidar nuestro patrimonio es también entender, además, que nuestra sociedad es el multiculturalismo, beneficiada por los aportes de los pueblos originarios, de las comunidades hispanas y las colectividades que fueron llegando a estas tierras, como Italiana y Libanesa, entre otras.
Cabe destacar que el Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP) tiene en cuenta nuestras raíces, y está constituido por miembros de distintos puntos del país. Son quienes aportan ideas, inquietudes y voluntades para la promoción y defensa del patrimonio cultural.
Sus objetivos generales son: promover el conocimiento y la comprensión del patrimonio nacional, sus orígenes su desarrollo, sus aportes.
Por María Teresa Forradellas
Licenciada en Turismo
