Desde el drama de las hipotecas subprimes (2008) que empezó a desparramarse por el mundo, "gracias” al Consenso de Washington, se comenzaron a usar términos como "economía ortodoxa”, "economía heterodoxa”, como si existiesen varias clases, o tipos, de economía. Existe "una” ciencia que es llamada "Economía Política” por primera vez en el siglo XVI por el economista francés Antoine de Monchretiem, que le dio contenido científico el Ingles William Petty cuando desarrollo su método de análisis, estadístico-biológico y aritmético, que diera origen a la econometría.
Luego, en 1776, Adán Smith le dio contenido doctrinario clásico, Ricardo, Malthus, Say y Marx, profundizaron sus teorías, Sismondi, Stuart Mill, List, los históricos alemanes, los neoclásicos le criticaron todos su postulados sobre el valor de los bienes, sobre el objeto de la ciencia económica, sobre el equilibrio automático y la no intervención de Estado, luego ya en el Siglo XX vino Sir J M Keynes a fundamentar el rol del dinero, de la tasa de interés, el empleo, y el Estado.
Después vinieron los monetaristas, que se iniciaron con Jean Bodin, Cantillon, y Fischer, también los estructuralistas, con una serie de doctrinas que consolidaron a la economía como ciencia y que ya había dejado de lado el aditamento "Política” por iniciativa del monetarista ingles Alfred Marshall a principios del Siglo XX. Así es, creo yo, que nos debe quedar claro que la ciencia que nos ocupa, como tal es "una ciencia” y las ciencias no son ni de derecha ni de izquierda, ni ortodoxa, ni heterodoxa.
Lo que puede ser de izquierda o de derecha o heterodoxo u ortodoxos son las Estrategias o Políticas Económicas que usan los economistas para el logro del objetivo de la ciencia que es el "bienestar general”. Los economistas ante el problema del desarrollo de un país, por ejemplo, podrá adoptar el camino de la izquierda y hacer que el Estado sea quien solucione los problemas del subdesarrollo, o bien, toma el camino de la derecha y decidir que el Estado no debe intervenir en nada y dejar todo en manos de los mercados, pero los dos economistas, uno por un lado y el otro por el otro, quieren lograr para su Nación: "El Bienestar o el Bien común de sus habitantes”, que no es otra cosa que el objetivo científico de la economía.
