Hace unos días, el Gobierno de la provincia dio un paso decisivo en relación a sus pretensiones de establecer las bases de un Plan Estratégico con vistas al San Juan de un millón de habitantes, población que se estima será alcanzada alrededor del año 2030. Actualmente nuestra provincia tiene una población cercana a los 730.000, por lo que se han comenzado a dar los primeros síntomas de los problemas que se pueden llegar a manifestar en un futuro, si no se toman medidas adecuadas para contener la expansión demográfica prevista.

Si bien, San Juan tiene la particularidad de tener una ciudad Capital con departamentos muy poblados en sus adyacencias, lo que conforma el Gran San Juan (alrededor de 420.000 habitantes), y departamentos alejados con baja densidad poblacional, se entiende que los planes deben ser encarados en forma general previendo el aumento general de la población.

La participación de los municipios en un comité encargado de coordinar acciones con el Consejo para la Planificación Estratégica de San Juan, otorga a esta iniciativa la posibilidad de planear un crecimiento integral de la provincia, a partir del aporte de cada comuna, a fin de avanzar en cada uno de los problemas que se plantean de lo particular a lo general.

La consigna es contar en el futuro con "una provincia ordenada”, por lo que se deberá trabajar en varios aspectos basados en el ordenamiento territorial, para determinar zonas urbanas y rurales; alcances de la red vial y ubicación de escuelas y centros de salud.

A simple vista, son numerosos los temas a solucionar tanto en el departamento Capital, como en los denominados alejados o del Gran San Juan. Los accesos a las ciudades figuran entre los primeros, ya que para mucha gente, especialmente para quienes llegan a la provincia, constituye un inconveniente no contar con vías de ingreso que esté bien delimitadas. Otro aspecto a solucionar es el del avance de la construcción sobre áreas que históricamente fueron cultivables. También figura la ubicación de las escuelas y de los hospitales, y de los principales servicios públicos, como el transporte.

Sin duda, hay que definir dónde se construirán las próximas obras públicas y para ello hay que tener elaborado un plan para que no reine la improvisación. Bajo estos conceptos, la planificación estratégica es fundamental si queremos seguir viviendo en una provincia donde todas las actividades tengan lugar, sin afectar a los demás.