La segunda escala que el gobernador José Luis Gioja consideró esencial fue el Servicio de Urgencias del Hospital Rawson. Allí saludó a los médicos y a las enfermeras, a quienes les agradeció “todo lo que hicieron para que pueda estar de vuelta en San Juan, que es lo más lindo que me ha pasado”, remarcó en un tono emotivo. Así, destacó que el equipo profesional de la Terapia Intensiva es “excelente” y que el Hospital Rawson “está a la altura de los mejores”.

El personal del principal centro de salud de la provincia fue el que lo recibió y le brindó las primeras atenciones que resultaron vitales tras el accidente de helicóptero en Valle Fértil. De buen humor, Gioja le pidió disculpas a las enfermeras cuando durante su internación se sacó de la nariz la sonda nasogástrica. “Es que soñaba con irme a mi casa y le pegué el tirón. A alguna le debo haber dicho ‘déjeme ir a mi casa y ya vengo”, contó entre risas. Además, recordó que tras la caída de la aeronave, estuvo consciente cuando lo trasladaron y que alguien la quiso bajar a su hija Flavia y que ella “ni a palos” lo hizo. Sumamente agradecido, el Gobernador le pidió a los profesionales que “sigan trabajando así porque los sanjuaninos los necesitan”. Por su parte, Daniel Crossara, jefe de la Terapia Intensiva de Adultos, le agradeció la confianza que tuvo por el sistema de salud pública.